El desplome de las ayudas siembra la incertidumbre en las oenegés locales

Las aportaciones de la Xunta para la cooperación bajaron un 66,5 % desde el 2009, y los del Estado, un 71 %


santiago / la voz

Santiago cuenta con sede de una veintena de organizaciones no gubernamentales que trabajan en el campo de la cooperación internacional. Muchas de ellas forman parte de la Coordinadora Galega de ONGD, que ejerce una labor de impulso a las acciones en el exterior, pero también de sensibilización en Galicia para que los ciudadanos entiendan la importancia del mantenimiento de los proyectos de cooperación internacional y comprendan las consecuencias de los recortes presupuestarios no solo para los pueblos del exterior.

Para atender ambas líneas de acción las oenegés trabajan con cooperantes, que son personas que mantienen un vínculo laboral con las organizaciones pero están expatriadas. Trabajan en los países del Tercer Mundo junto con personas de estos países para lograr el desarrollo y la capacitación del personal en origen. Además, las entidades cuentan con técnicos contratados que realizan su labor de sensibilización y apoyo en Galicia. Los voluntarios, que aportan trabajo sin percibir remuneraciones, y los socios, que aportan recursos económicos, son dos pilares fundamentales en todas las entidades. Gema Filgueira, presidenta de la Coordinadora para o Desenvolvemento, apuntó que, debido a los recortes, las entidades se han visto obligadas a reducir personal tanto entre los cooperantes como entre los técnicos en Galicia.

Países prioritarios

Las zonas geográficas en las que trabajan las oenegés con sede en Santiago se corresponden fundamentalmente con los países declarados prioritarios por la Xunta de Galicia y el Gobierno central. Se trata de Mozambique, Cabo Verde, Bolivia, Ecuador, Perú, Honduras, Guatemala, Nicaragua, El Salvador y República Dominicana. También se desarrollan proyectos en Guinea Bissau y Haití, aunque ambos territorios dejaron de ser prioritarios. Filgueira destacó que «as organizacións reclamamos que sexan países prioritarios porque teñen altos índices de pobreza cos que hai que seguir traballando».

La decadencia

Desde el 2009, año considerado como el último de la época de bonanza económica, tanto la Xunta como el Gobierno central fueron reduciendo las cantidades destinadas a proyectos internacionales. Gema Filgueira dio un dato en relación a las aportaciones del Gobierno gallego. «O orzamento do 2014 inicialmente foi aprobado en 4,1 millóns de euros, como o do 2013, pero en maio anunciaron un novo recorte do 5 % que deixou o orzamento en 3,9 millóns de euros». Desde el 2009, el recorte sufrido por los presupuestos de cooperación internacional es de un 66,5 % y para el 2015 «está previsto que se manteñan os 4,1 millóns aprobados tamén». En definitiva, las organizaciones trabajan «sempre na incerteza» de no saber con suficiente antelación los recursos que se destinarán a proyectos exteriores.

En cuanto a los presupuestos del Gobierno central, la situación no es mejor. La Agencia Española de Cooperación al Desarrollo ha visto reducidos sus presupuestos en un 71 % desde el 2011. Esta merma «sitúa a España na cola dos estados donantes europeos e en cifras dos anos 90». El presupuesto previsto para el 2015 para todo el Estado es de algo más de 1.800 millones de euros.

Las consecuencias directas de estos recortes son que «moitos proxectos non puideron rematar por falta de recursos e, ademais da perda de postos de traballo nas propias organizacións, o que máis lamentamos é as consecuencias para os pobos cos que traballamos». La cuenta es sencilla: «Non se pode manter a mesma calidade con menos cartos e, moitas veces, hai programas que se manteñen grazas á implicación dos voluntarios e dos cooperantes».

Una de las consecuencias más directas es la «ralentización dos programas». Así, «ao ter que facer cousas con menos cartos, prolónganse o tempo. Por exemplo, aqueles plans vinculados a infraestruturas se fan a máis longo prazo e os cambios que se queren lograr van máis lentamente e moitas veces non se logran os obxectivos desexados».

Programas bianuales

Una de las quejas de las organizaciones fue la decisión de convocar las ayudas anuales. «Eran bianuais, o que permitía unha planificación a máis tempo», pero la convocatoria anual suponía que muchos programas se quedaban sin financiación cuando apenas estaban comenzado a dar sus primeros pasos. La presidente de la Coordinadora indicó que, al menos en este sentido, se ha entendido el mensaje de los que trabajan en el campo y las próximas convocatorias volverán a ser bianuales.

11,6 millones ?

Recursos del 2009

Esta cantidad suponía el 0,1 % del presupuesto total de la Xunta de Galicia.

4,1 millones ?

Recursos del 2013

La cantidad destinada a cooperación corresponde al 0,05 % de los Orzamentos gallegos.

3,9 millones ?

Recursos del 2014

La cantidad destinada a cooperación corresponde al 0,04 % del presupuesto gallego.

«As mermas sitúan a España na cola dos estados donantes europeos e en cifras dos anos 90»

Gema Filgueira

66,5 %

En la Xunta

Porcentaje de reducción de los fondos desde el 2009

71 %

En el Estado

Porcentaje de reducción de los fondos desde el 2009

4,1 mill. ?

Previsión 2015

Iba a reservarse lo mismo en el 2014, pero se recortó

solidaridad global

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