Hernández:«Feijoo me miró, yo le miré y dije, ¿tengo que ir al Ayuntamiento, no?»

Efe

SANTIAGO

SANDRA ALONSO

El inminente alcalde de Santiago ha confesado que tras una reflexión objetiva, considera «que la mejor solución» era asumir la alcaldía

20 jun 2014 . Actualizado a las 00:28 h.

Agustín Hernández, ha resaltado hoy su vinculación y compromiso con la ciudad compostelana y ha apuntado que después de una reflexión objetiva y personal concluyó que «la mejor solución» era que él se convirtiese en alcalde.

Hernández aludió a que en la lista electoral de 2011 el lugar que ocupó fue el de cierre, que muestra compromiso con un proyecto pero supone una posición con la que uno nunca imagina hacerse con el bastón de mando, -no se llega ahí «pensando en ocupar» este puesto-, y ha definido la alcaldía como un «reto» en su trayectoria política «apasionante e ilusionante».

«Los cambios y los retos son la salsa de la vida» y «un motivo para sentirse vivo», ha manifestado Hernández en una entrevista con la Radio Galega, y ha desvelado que se enteró de su nuevo cometido el día antes, cuando acudió al despacho del presidente del PPdeG y de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, y observó la expresión de su rostro.

«Es una persona con la que tuve el honor de trabajar al lado durante muchísimos años, con la que tengo una total sintonía. Nos entendemos perfectamente», ha proseguido, así que «no tuvo que decirme nada. Cualquiera que estuviese en mi lugar, comprometido con un partido, con la gestión pública, que tenga algo de raciocinio y que sepa hacer una reflexión sosegada», reaccionaría de igual modo.

«La mejor solución para la gestión de la ciudad en estos momentos era que yo diese el paso. Eso es lo que hice» pero Núñez Feijoo «no dijo nada, simplemente me miró, y yo miré al presidente y le dije, ¿tengo que ir al Ayuntamiento, no? Toca».

Lo que ocurra en lo que resta de mandato, ha añadido, no será «la suerte de Agustín Hernández» sino «la suerte merecida de la ciudad de Compostela. Este es un reto que abordo con pasión pero también con preocupación y un sentimiento de tremenda responsabilidad por estar a la altura».

Una vez se celebre el pleno extraordinario en el que ya asumirá el cargo, sus esfuerzos se concentrarán en cohesionar a las trece personas del gobierno local- siete de ellas concejales no electos- con un «único condicionante», el compromiso con Santiago, el mismo que, a su juicio, demuestra el regidor dimisionario Ángel Currás.

«Analizando la situación», tras la marcha de siete concejales por imperativo legal y de otros dos, imputados, de manera voluntaria, Hernández ha apuntado que Currás vio que «en esa situación lo mejor era renunciar a su condición de alcalde» y, a partir de ahí, Ángel Currás es concejal y «la decisión que adopte será su decisión», pero hoy «está demostrando su compromiso con la ciudad para liderar este cambio. Es una más de las personas que están comprometidas con el proyecto, con la ciudad, sin ningún tipo de condicionante».