Conde Roa dice que los lingotes intervenidos son de sus hijas

X. M. / I. C. SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Lingotes

El exalcalde de Santiago reclamó a la jueza la devolución del oro

04 mar 2014 . Actualizado a las 11:54 h.

Los agentes del Servicio de Vigilancia Aduanera que el 14 de febrero del 2013 registraron la vivienda de Gerardo Conde Roa encontraron, e intervinieron, cuatro lingotes de oro con un peso total de 1,4 kilos, así como diversas monedas del mismo metal. Este hallazgo fue conocido ayer, mediante un informe del SVA incluido en una nueva entrega, la tercera, de documentos del caso Pokémon cuyo secreto sumarial fue levantado por la jueza Pilar de Lara. Conde Roa justificó la tenencia del oro como una donación de los padres de su actual mujer, la alemana Benita C., a su nieta.

El exalcalde compostelano, que volverá a declarar el próximo viernes, a petición propia, ante la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Lugo, sigue imputado en el caso Pokémon por tráfico de influencias, cohecho y prevaricación. Conde Roa ya no tenía responsabilidades en el Concello de Santiago -dimitió en abril del 2012 tras ser procesado por fraude fiscal- cuando la operación Manga, derivada de la Pokémon, desencadenó nueve detenciones en Compostela, Asturias y Gerona, entre ellas la de su exjefe de gabinete, Ángel Espadas; el concejal de Tráfico, Albino Vázquez; el gerente local de la concesionaria del agua Aquagest, José Luis Míguez; y el promotor cultural Jesús Fuentes. Investigado, entre otros asuntos, porque supuestamente trató de favorecer los intereses de Aquagest para la ampliación del contrato del agua de Santiago, Gerardo Conde Roa no estuvo nunca detenido, pero esa mañana de San Valentín, el SVA registró durante cuatro horas el piso de alquiler en el que reside.

Entre las cajas de documentos intervenidos, los agentes se llevaron un lingote de oro de un kilogramo de peso, otro de 250 gramos, un tercero de cien gramos y el cuarto de 50 gramos. Los cuatro lingotes quedaron precintados con cintas de la Agencia Tributaria en el interior de un táper verde. «Asimismo, queda depositado en el interior de la caja fuerte un número indeterminado de monedas de oro», reseña la diligencia por la que uno de los aduaneros deposita el oro intervenido en el interior de la caja de seguridad sita en el despacho del delegado especial de la Agencia Tributaria de Galicia.