Currás propone un centro aeronáutico para la terminal vieja de Lavacolla

El alcalde lamenta el desinterés de las empresas y compañías aéreas

La vieja terminal lleva desocupada desde  que se inauguró la nueva hace más de dos años.
La vieja terminal lleva desocupada desde que se inauguró la nueva hace más de dos años.
la voz

La vieja terminal de Lavacolla terminará cayéndose a trozos de seguir su carrera de deterioro sin una alternativa de uso. El gobierno municipal compostelano elogia la nueva terminal, necesaria para el moderno Lavacolla, pero lamenta que no se haya pensado una solución para la vieja. Los intentos de dotarla de un servicio han terminado en fracaso.

¿Por qué no un Centro de Formación Aeronáutica? La propuesta la ha colocado ayer sobre la mesa el alcalde compostelano. Ángel Currás mostró ayer en Onda Cero su confianza de que «en el futuro, cuando la situación económica mejore» el edificio de Lavacolla pueda albergar dicha institución. Es una propuesta que, según indicó el propio Currás, ya se ha sugerido en el partido y que puede cuajar perfectamente en las instalaciones aeroportuarias.

Es una alternativa que puede ser reflexionada con tiempo, porque ahora mismo no hay ninguna propuesta sobre el tapete, y bien que lo lamenta el regidor. «Ni las empresas ni las compañías aéreas han mostrado el menor interés en esa instalación», deplora Currás. Aparte de tratarse de un equipamiento de grandes dimensiones, la terminal está dentro del perímetro de seguridad del aeropuerto, lo que a juicio del alcalde limita las posibilidades de una instalación.

Ocupaciones

La superficie del inmueble garantiza un espacio más que suficiente para un centro formativo en una época en la que el sector aeronáutico ha cobrado un gran impulso y unas expectativas laborales amplias y diversas. La gama de ocupaciones en este campo incluye actividades como controlador aéreo, auxiliares de vuelo, inglés aeronáutico, operario en rampa, mantenimiento de aeronaves, técnico de operaciones aéreas, tripulante de cabina de pasajeros, operador de reservas, handling de operaciones y pasajeros, etcétera.

La antigua terminal contiene un total de 18.000 metros cuadrados que se distribuyen en tres niveles, mide 260 metros de largo y su anchura alcanza los 53 metros. En sus aledaños hay un aparcamiento cubierto con una capacidad de 1.800 plazas. Pese a la limitación enunciada por el alcalde, el edificio posee un emplazamiento estratégico inmejorable, con unas excelentes conexiones terrestres.

Son numerosas las opciones que se barajaron para el edificio, la última de ellas un parque tecnológico, pero todas se han ido esfumando una tras otra.

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