Accidente en Santiago: La caja negra confirma que el tren iba a más de 190 km/h

SANTIAGO

El vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, aseguró que el número provisional de fallecidos en el accidente de Santiago asciende a 80 personas. Ochenta y siete personas continúan ingresadas en hospitales gallegos y 33 de ellas (4 niños y 29 adultos) se encuentran en estado crítico. El juez tomará declaración como imputado al maquinista

02 sep 2014 . Actualizado a las 18:58 h.

Las conversaciones de la caja negra recuperada del tren Alvia que ayer descarriló cerca de Santiago confirma que el maquinista admitió, justo después del accidente, que el tren circulaba a 190 kilometros por hora. Son las palabras del maquinista del convoy grabadas una vez que el tren se detuvo tras descarrilar. El tren circulaba a 200 km/h por el tramo inmediatamente anterior. Era la velocidad permitida, por por alguna razón no consiguió reducir al llegar a la curva, en la que entraría, según sus propias palabras, a 190.

El titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago de Compostela ha ordenado a la Policía Judicial tomar declaración como imputado al maquinista del tren, según han informado fuentes del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, que han aclarado que aún no está imputado judicialmente. Esta será la primera declaración que se tome al maquinista, sobre la que no se ha concretado todavía en qué momento será. Además, se están «referenciando» testigos del accidente de Santiago, lo que quiere decir que se les están tomando los datos para poder localizarlos y llamarlos a declarar. El maquinista se encuentra en un hospital de Santiago, custodiado por agentes del Cuerpo Nacional de Policía tras una petición expresa del juez que investiga el accidente ferroviario.

«Despiste» del maquinista

Fuentes de Renfe apuntan al exceso de velocidad por un «despiste» del maquinista como causante del accidente de Santiago. Lo más probable, según indican las mismas voces, es que el conductor pensaba que iba en vía libre y no apreció el límite de velocidad. El hecho de que Galicia no cuente todavía con el sistema de seguridad ERTMS (permite frenar de forma automática el tren en las zonas limitadas) «ayudó» a que se produjera el accidente. Es decir, que si tuviese el sistema, «no hubiese sucedido», pues el tren no podría ir a esa velocidad aunque el maquinista quisiera.