El autobús del aeropuerto satura las aceras de la plaza de Galicia

El Concello dice que es algo «puntual» y que el servicio ha mejorado


Santiago / la voz

La oficina principal de un poderoso banco con sus cajeros automáticos; la entrada de un hotel; el portal de un edificio de viviendas; un Zara; el teléfono de los taxistas; una de las paradas más utilizadas del transporte de autobuses de toda la ciudad; y ahora también lugar de recogida destacado del autocar que lleva a locales y visitantes al aeropuerto de Lavacolla. La vida pasa y sin duda es intensa en los poco más de 120 metros cuadrados de acera de la plaza de Galicia que van desde la Senra hasta la confluencia de Montero Ríos y Doutor Teixeiro.

Las montoneras que se forman en este enclave urbano, con grandes maletas incluidas, son llamativas y especialmente incómodas desde principios de octubre, cuando se cambió la ruta del autobús de Lavacolla, que ganó varias paradas en el entramado de la ciudad en detrimento de la de Doutor Teixeiro.

«Somos conscientes de que siempre que se mueve una ficha alguien sale ganando y hay algún perjudicado», comenta el responsable municipal de Mobilidade, Albino Vázquez Aldrey, quien admite que puede existir algún momento del día en el que se junte demasiada gente con diferentes intereses en este lugar: «Lamentablemente -explica- no movemos tantos pasajeros en Lavacolla como para considerar que tengamos un problema grave». Lejos de ello, Vázquez considera un éxito las casi seis semanas de funcionamiento del bus por el centro de la ciudad, porque a su juicio con el nuevo recorrido se ha esquivado algún punto en el que los vehículos, de gran tamaño, tenían dificultades de movimiento.

Y especialmente satisfecho está por la parada en la estación de tren, «que es la que más pasajeros ha ganado», dice con entusiasmo. «El objetivo final es la intermodalidad, y para ello es fundamental que existan conexiones entre los diferentes medios de transporte y que haya puntualidad, algo que el tren y este bus poseen», comenta el concejal.

Desde los tiempos del Castromil, la plaza de Galicia ha tenido siempre vocación de centro neurálgico del transporte local, y no perderá su condición a pesar de que unos metros más abajo se vaya a construir una estación intermodal. El problema es que el actual modelo de plaza se forjó a finales de los 70, cuando se construyó el primer aparcamiento subterráneo de Galicia, y se puede decir que desde entonces no ha cambiado. El intento del anterior gobierno de convocar un concurso para reordenar el espacio fue un fiasco, «y ahora hay que replantear todo desde cero», lamenta Vázquez Aldrey. El edil de Tráfico asegura que el equipo de gobierno ya está trabajando en un proyecto «que va más allá de la plaza», porque a su juicio hay que abordar el eje de Xoán Carlos I, Senra, plaza de Galicia y Virxe da Cerca, el que separa la zona vieja de la nueva, de una forma «integral».

«Siempre que se mueve una ficha en la ciudad alguien sale ganando y hay algún perjudicado»

Albino Vázquez Aldrey

Votación
8 votos

El autobús del aeropuerto satura las aceras de la plaza de Galicia