08 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Las fuertes lluvias del domingo recordaron a los compostelanos en toda su crudeza (o casi) los peores tiempos de las inundaciones, esos que son más propios de un país deficitario en infraestructuras. Miles de millones de euros invertidos y planes y planes preventivos después, el desbordamiento de los ríos sigue causando grandes destrozos. Estamos a merced de la meteorología.