Ana Belén revolucionó un día O Pino

La parroquia de San Xiao de Cebreiro fue uno de los escenarios de la adaptación al cine de la obra de Valle-Inclán; en la carballeira apenas queda un recuerdo borroso


En aquellos meses de 1987 desembarcaron en Santiago tantas caras conocidas del cine español que uno podía encontrarse en cualquier bar del Franco a grandes de la pantalla como Paco Rabal, Imanol Arias, Aurora Bautista, Luis Ciges, Esperanza Roy, Juan Echanove... todos a las órdenes de José Luis García Sánchez para llevar al cine las Divinas palabras que escribiera Valle-Inclán.

Veintidós años después, los ecos de aquella producción todavía resuenan en muchos rincones de la comarca, y en las calles de Compostela, y en el Hotel Peregrino. Curiosamente, en la carballeira de San Xiao de Cebreiro, en O Pino, donde numerosos vecinos hicieron de extras en las escenas de la feria, no hay nada que rememore que aquello fue durante unos días de 1987 un hervidero de famosos.

El Concello acondicionó el entorno, pero la propia carballeira, con dos casetas en ruinas, está tal cual. Su propiedad, al parecer, se la disputan no pocos herederos. Y eso siempre es un problema si se trata de adecentarla y ponerla en valor.

Quien se acuerda muy bien de todo aquello es Xosé Luis Bernal, Farruco, que interpretaba en la cinta a un adivinador del pensamiento, un personaje que, precisamente, se inventó a raíz de otro adivinador que, en su niñez, dejaba a la gente con la boca abierta en la Praza de Abastos compostelana.

«Foi un privilexio imborrable -dice Bernal- coñecer a Paco Rabal, compartir noites de troula con alguén que tiña una personalidade e unha forza terribles, un home solidario, un tipo que, cando chegaba a hora de rodar, tremaban ata os focos pero que, cando o director dicía '¡Se acabó!', tremaba a cidade enteira».

Farruco rescata de la memoria a unos gaiteiros de San Campio, en Serra de Outes, que ponían la música a la escena de la feria: Rogelio, Pepe... «O velliño que tocaba o saxo, e que sempre me chamaba don Bernardo [por lo de Bernal] díxome un día: 'Don Bernardo, o amor é un óxido'. ¡Que frase!». El equipo tuvo que moverse por más exteriores gallegos, y el rodaje llegó a A Lanzada, a San Vicente do Grove...

La escena que Farruco tiene muy fresca en la memoria es la primera que se rodó, en la Illa de Sigüeiro, donde Ana Belén lavaba ropa (más tarde se la quitaría). O cerca de Oroso, cuando Rabal se tiraba de un campanario. Con Rabal se fue Farruco a tomar el bacalao en el Seoane, en Negreira: «Díxenlle que había riles. Cando os probou, dixo: 'Solo había una mujer en el mundo que hacía unos riñones como estos, ¡Mi madre!'».

La historia con Luis Ciges, uno de los secundarios de oro del cine español, también tiene su interés. Una noche, después de una intensa jornada de rodaje, Bernal y Ciges acabaron haciendo de confesores en la catedral, escuchando los pecados de unas mujeres que venían en una peregrinación de Zaragoza. Poco después de eso se mascaba, literalmente, la tragedia. El episodio que viene a continuación a punto estuvo de costarle la vida al protagonista de El Milagro de P. Tinto. Habla Farruco: «Quixen invitar a Ciges a tomar polbo no Buratiño, ao lado de Bautizados. Pero resultou que se atragantou cunha tallada. Houbo que chamar a unha ambulancia e todo. Por sorte, había alí un médico, puxo boca abaixo a Ciges, apretoulle a barriga e consegui sacala. Ao día seguinte, o director díxome: 'Te prohíbo que sigas alternando con el elenco artístico'».

El resultado final de la adaptación de Valle-Inclán gustó más o menos. Hay quien dice que los números de Ana Belén cantando son prescindibles. Pero lo que, sin duda, dejó una huella imborrable, fue el desnudo final de la mujer de Víctor Manuel. Eso y, desde luego, la banda sonora de Milladoiro.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos

Ana Belén revolucionó un día O Pino