Las personas con Síndrome de Down reclaman oportunidades laborales

La Voz

SANTIAGO

24 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Las personas con Síndrome de Down reclaman oportunidades de trabajo sin barreras y consideran que trabajar es el mejor modelo de superación. «Somos uno más, somos capaces y, además, somos valientes», concluyeron los participantes en la mesa redonda que ayer cerró en Santiago el segundo Congreso Galego Síndrome de Down Dependencia-Independencia.

Laura Müller, Marta Fernández, Jaime Vázquez, Mónica María Pastoriza, Alberto Corujo y Francisco García fueron los auténticos protagonistas de un acto emotivo y sincero en el que contaron sus diferentes trayectorias profesionales y respondieron a las preguntas de los asistentes, en un foro moderado por el periodista Ramón Castro.

Todos pusieron el acento en que el trabajo «es una necesidad» y que trabajar les hace «felices, responsables y más independientes». El público los interrogó sobre aspectos como sus intereses, sus familias o los recuerdos del colegio. Mónica dijo que le encanta salir con sus amigos y animó a todos los niños «a que salgan y se dejen ver». Jaime se convirtió en la estrella de la mesa con una batería de intervenciones constantes e ingeniosas: «El trabajo me gusta -dijo- pero siempre que haya una buena nómina detrás» o cuando reflexionó sobre su etapa escolar: «No considero que haya tenido amigos en el colegio, eran simplemente compañeros, por más que lo intenté, nunca me llamaron para salir por ahí». De esta manera ponía en evidencia la discriminación que sufren por tener simplemente unas características diferentes a las de otros niños. Laura se emocionó cuando habló de sus preparadoras laborales y dijo de Susana y de Mari que son «lo mejor que me ha pasado en la vida». Fran tuvo un emotivo recuerdo para su abuela y Marta explicó lo satisfecha que se siente con su trabajo en una pizzería. Alberto habló de su afición por el cine, en especial el género de acción. La promoción de la autonomía personal y de la interdependencia constituyen la base en la construcción del proyecto de vida de una persona con síndrome de Down.