En Roxos temen no poder comenzar las clases

La Voz

SANTIAGO

El inicio del curso escolar no se presume tranquilo en varios centros de la ciudad. Incluso en el colegio de Roxos-Villestro el director tenía ayer serias dudas de que las clases pudieran comenzar el próximo jueves. No solo no están terminadas las obras previstas, sino que otras posiblemente tendrán que esperar para ser ejecutadas.

En el Monte dos Postes tampoco está claro el inicio del curso. Las ventanas del ala norte del edificio están siendo cambiadas y el director tiene previsto ponerse en contacto con la inspección para tomar una decisión, ya que prefiere pensar que no les obligarán a comenzar si estas obras no acaban. El responsable del centro apuntó que, además de las ventanas, falta la pintura en varias aulas. Pese a todo, no pierde la esperanza de que las obras se agilicen al máximo y el curso pueda comenzar con cierta normalidad.

En el López Ferreiro, las clases comenzarán con normalidad pero no sin problemas. En este centro, la dirección tendrá que recurrir a los recursos propios de gastos ordinarios para realizar una serie de obras de mantenimiento relacionadas con carpintería.

En una situación similar están la mayoría de los colegios de Santiago. El director del Casas Novoa comentaba que acudieron a arreglar dos grifos, pero el resto de los trabajos previstos están sin hacer. En el Rodríguez Xixirei están pendientes de algunos arreglos y su director aseguró que no fueron por allí. En el Quiroga Palacios esperan que las obras prometidas se inicien en noviembre o diciembre y en el Ramón Cabanillas recuerdan que se hizo una obra a finales del curso pasado y que siguen pendientes otras menores.

Falta de profesorado

A los problemas derivados por el retraso en la ejecución de las obras y la necesidad de afrontarlas con recursos propios, en el López Ferreiro se suma la falta de profesorado de apoyo o cuidador para atender las necesidades especiales de un niño de tres años con síndrome de Down. Desde la dirección se asegura que se remitieron todos los informes necesarios. Indicaron que la inspección conoce el caso y reconoce la necesidad de equipo especial para prestar la atención adecuada al pequeño, pero no se envía al personal; por lo que no solo se verá afectado directamente el niño, sino indirectamente todos sus compañeros de clase.

Por otro lado, en el colegio de Roxos-Villestro también se lamentó el hecho de que el centro tenga una matrícula de alumnos superior a la del curso pasado y, sin embargo, dispone de dos profesores menos.

En el Monte dos Postes consideran que sería necesario un profesor más para primero de primaria, pero no han recibido notificación asignando el docente.