Las orellas de don Carnal

La Voz

SANTIAGO

SANDRA ALONSO

Patio de vecinos La praza de abastos celebró el antroido con productos típicos; el centro sociocultural de Fontiñas presentó su club gastronómico; y Xurxo y María Jesús casaron en galego

21 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La praza de abastos contribuyó a endulzar el sabor del antroido con una degustación de los productos típicos de las fiestas de don Carnal. Los tiques de compra permitieron a decenas de clientes degustar orellas, filloas y otras exquisiteces propias de la temporada. Claro que, las celebraciones en la praza van más allá del estómago. Quizás así superen el disgusto de no poder disfrutar del concierto de Ismael Serrano que habían organizado para el martes pero que no se podrá celebrar por problemas del cantautor. Los productos que la praza pone a disposición de los compostelanos inspirarán el mejor arte en los fogones a los amantes de la buena mesa que se han fundado el club gastronómico del centro sociocultural de Fontiñas, que se presentó ayer. El colectivo entregó los primeros carnés de socios y celebró la primera jornada de cata y degustación de mieles. La jornada incluyó contacontos y, cómo no, un festival de antroido para los más pequeños. Si queren El amor todo lo puede, incluso las trabas burocráticas. Xurxo Martínez y María Xesús Delgado pudieron cumplir al fin su deseo de darse el «si quero» en su idioma, después de seis meses de avatares motivados por una documentación a contrapelo redactada en perfecto castellano. La perseverancia de Xurxo y Chus dio sus frutos y la pareja abandonó ayer los soportales de pazo de Raxoi convertida en marido y mujer. Noraboa. Si es que el del sentido común es el único idioma que se entiende en todas partes. Buena prueba de ello es la iniciativa de un grupo de teatro de la ciudad polaca de Opole que utilizará el Camino de Santiago como soporte para promocionar la idea de una cultura común europea entre la población de los nuevos países que se van a incorporar a la Unión Europea. El director y el guionista de la compañía se encuentran en Compostela recopilando información y ambientes para redactar el texto de la obra.