«'El señor del Senescal' recrea un pasado idílico, natural»

El cronómetro | José Francisco Rodil Lombardía Tras su incursión en la narrativa, Rodil estrena la colección de novelas de Madú, editorial asturiana donde discurre su historia a principios del XX


santiago

José Francisco Rodil Lombardía (Asturias, 1954), periodista de larga trayectoria -fue director de TVG y director del periódico La Voz de Asturias-, acaba de sorprender con su primera novela, El señor del Senescal (Madú Ediciones, Oviedo, 2003), que presentó ayer en la Fundación Caixa Galicia de Santiago.-¿Por qué precisamente una novela? -Todo periodista es escritor pues relata lo que sucede, con mejor o peor fortuna. En mi caso creo que es una evolución natural tras haber escrito el libro de relatos Sin máscara. Periodismo de camuflaje. Estimo que todos llevamos una novela dentro y yo he tenido la suerte de que Madú se atreviera a estrenar con mi historia su colección de novelas. -¿Cuál es la historia? -Se desarrolla en Villamansa del Río Sacro, un pueblecito asturiano fronterizo con Galicia y el protagonista es el señor del Senescal, un rentista que se retira a su aldea, lo que me permite recuperar el pasado idílico y natural de comienzos del siglo XX. De hecho, la novela discurre en solo un año, entre 1901 y 1902. -¿Basada en hechos reales? -Son historias y personajes recuperados de mi niñez en Asturias. Todo eso, y algo de invención, conforman el micromundo de Villamansa del Río Sacro, en el que se indaga sobre la condición humana: el amor, la esperanza, la desesperanza y la muerte. Solo permanecen inmutables la casa y el paisaje. -¿Un tiempo cíclico frente a un tiempo lineal? -Exactamente, además de la recuperación de un léxico de influencia gallega, conocido como bable occidental y ya casi desaparecido.

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