Reparar las presas es vital para conservar nuestros ríos

TRIBUNA | O |


SALIENDO al paso del contenido del artículo publicado en ese diario el pasado 5 de septiembre referente a la reparación de la presa del molino de Sinde en el río Ulla, y para el esclarecimiento de lo que viene sucediendo sobre el particular, queremos hacer llegar a la opinión pública el desconocimiento de la Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galiza (Adega) de los problemas que presentan la fauna y la flora del río Ulla, que nada tienen que ver con la restauración de la presa del molino de Sinde, que es de tiempo inmemorial y que forma parte de una cultura y un patrimonio del citado río y de dicha zona.Al margen del perjuicio que supuso la ruptura de la indicada presa para las fincas próximas al río, que se vieron privadas de parte de su superficie por la influencia de las fuertes corrientes de las aguas al ser modificado el discurrir de las mismas, que afectaron al ribazo de sostén (las fincas se encuentran a nivel más alto que el de las aguas del río), y que de no solucionarse el problema seguirá en aumento, con las posibles reclamaciones de los perjudicados. Sobre lo publicado en el citado artículo, en lo referente al «matadero de peces», conviene resaltar que los salmones no necesitan más agua que la que ya hay normalmente para remontar las presas de Sinde, Couso o Gimonde, incluso en las épocas de sequía; y si alguna dificultad existiera, que no la hay, se vería favorecida por las sueltas del agua del embalse de Portodemouros que en la mayor parte del año, cuando ocurre, las cubre por completo. Por otra parte, es de sobra conocida la facultad que posee el salmón y el reo para salvar los desniveles de más de dos y tres metros, aunque éste evidentemente no sea el caso que nos ocupa. Las presas sumergidas han jugado de siempre un papel fundamental en la protección de la fauna piscícola de nuestros ríos. En el pasado mes de agosto y a lo largo del paseo fluvial del río Miño a su paso por la ciudad de Lugo, y con la presencia de innumerables testigos, incluidas las cámaras de la TVG que captaron las imágenes, se podían observar decenas de truchas grandes de entre dos y seis kilos aproximadamente, amontonadas y arrimadas a la orilla tratando de respirar en las aguas frescas de las fuentes que salen al río. La mortalidad fue importante aunque por suerte la mayoría de ellas consiguieron salvarse. La causa que motivó tal circunstancia hay que achacársela a la sequía y al anormal calentamiento de las aguas, que en algún momento llegó a los 25 grados (temperatura que comienza a ser letal para las truchas), debido a los inesperados calores que hemos sufrido en el pasado mes de agosto. Esta circunstancia no se hubiera producido si la presa que alberga estas y las demás especies piscícolas se encontrara en perfectas condiciones y no rota como lo está desde hace años. Hemos observado durante el mismo mes, aunque sin tanta virulencia, muertes de truchas grandes en otras zonas del río Miño y también del río Neira. La decantación que por otra parte propician las presas es fundamental para corregir cualquier efecto que se produzca a causa de la contaminación, de un envenenamiento intencionado o fortuito, como refugio de la fauna piscícola en épocas de sequía y para evitar el recalentamiento excesivo de las aguas, aunque tengamos que volver a sufrir otro verano como el presente, circunstancia que según nos adelantan los expertos, debido al cambio climático, tenderá a repetirse a lo largo de los próximos años. Nuestra opinión es que para la mejor conservación de nuestros ríos sería necesario no solo la reparación de la presa que nos ocupa, sino de todas aquellas que se encuentren en la misma situación.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Reparar las presas es vital para conservar nuestros ríos