A CADEIRA
12 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.ÉRAMOS POCOS y parió la abuela, que dirían los que explican la vida a base de refranero popular. Algo similar les pasa por la cabeza a los hosteleros compostelanos cada vez que surge el rumor de la apertura de un nuevo hotel en las inmediaciones de la ciudad. La competencia nunca es bien recibida, sobre todo si el negocio ya no es todo lo boyante que uno quisiera. Sin embargo, el libre mercado ofrece estas desventajas con las que hay que caminar, y contra las que sólo valen la calidad y el abaratamiento de los precios. Pero también es cierto que la Administración local no debería hacer oídos sordos a las peticiones y a las exigencias de un sector clave en Compostela, que ofrece una importante bolsa de empleo y atrae turistas. Habría que lograr un entendimiento, por eso de que no se diga que no caminamos en la misma dirección.