Salud quita hierro al gran revuelo sobre las consultas presenciales

L.O.

SALUD

La consejería afirma que en julio no se cubrió el hueco disponible para citas

07 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Un efecto con implicaciones a largo plazo de las medidas de seguridad impuestas por la pandemia han sido las limitaciones por llamada telefónica a la atención primaria. El Call Center de Salud ha dado en el último año y medio no pocos quebraderos de cabeza a los asturianos que querían acudir al médico, en muchas ocasiones con esperas larguísimas para ser atendidos, y con la llegada de este último verano, con la solicitud de los profesionales sanitarios de que el modelo se tenga en cuenta de forma permanente para tratar de resolver por vía telemática todo lo que no requiera una atención presencial imprescindible y aliviar así, al menos en parte, muchos problemas de saturación que ya aquejaban al sistema antes del estallido del coronavirus.

Pero no es sencillo. Sobre el papel, la Consejería del Salud, tomando como referencia datos correspondientes al pasado 10 de agosto, asegura que las llamadas que precisan una consulta presencial apenas suponen un tercio del total. Es la respuesta del departamento a una pregunta parlamentaria planteada por el diputado de Podemos Asturies, Daniel Ripa, y en la que Salud afirma que «actualmente el porcentaje de consultas presenciales, tanto en el centro de salud como en visitas domiciliarias, en el caso de medicina de familia supera el 30% de las consultas (33,78% según los últimos datos obtenidos el 10 de agosto). El resto de las consultas realizadas por los profesionales de medicina son principalmente consultas y consultas para la realización de diferentes trámites burocráticos, que no precisan un contacto directo con el paciente».

Salud detalla que ante la petición de consulta de un paciente se le ofrece acudir al centro o que el profesional sanitario le contacte por vía telefónica; esta última supone en la actualidad el 40% de los casos. Un 20% de las consultas a medicina de familia corresponde, según Salud, a trámites burocráticos y alrededor del 10% son las definidas como «no demorables» en las que el paciente valora que no puede esperar pero pueden corresponder tanto a cuestiones sanitarias como burocráticas.