El milagro de Eliska: nació cuatro meses después de la muerte cerebral de su madre

EFE PRAGA

SALUD

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El bebé, que vino al mundo en la ciudad checa de Brno, superó los dos kilos; ahora la cuidan su padre y una tía

03 sep 2019 . Actualizado a las 23:54 h.

Eliska es un pequeño gran milagro. Esta niña pasó 117 días en el vientre de su madre en estado de muerte cerebral. Tuvo que ser mantenida con vida de forma artificial hasta el final de la gestación, pero logró sobrevivir y ahora se encuentra bien, según informó este martes el equipo médico del hospital checo que gestionó un caso que califica de único en el mundo. «Lo más destacado es la duración de la hospitalización y, consiguientemente, el tamaño y madurez alcanzados por el feto, que llevó a superar los 2 kilogramos, lo que es único», explicó este martes en una nota el Hospital Facultativo de Brno, donde la bebé nació por cesárea el pasado 15 de agosto.

La madre de la niña estaba embaraza de 16 semanas cuando fue hospitalizada el pasado 21 de abril en estado muy grave debido a una hemorragia cerebral causada por un malformación genéticaEn ese momento el feto pesaba unos 250 gramos. Ese mismo día se diagnosticó su muerte cerebral y se decidió mantenerle la respiración y funciones vitales para hacer viable el embarazo.

El 15 de agosto se certificó el nacimiento por cesárea de Eliska, con un peso de 2,130 kilos y una altura de 42 centímetros, y también la muerte de su madre, Eva. Esta mujer checa, que murió con 27 años, comenzó a sufrir ataques de epilepsia durante su primer embarazo, cuando le fue diagnosticada malformación arteriovenosa, que empezó a tratarse tras dar a luz. Además de la actividad pulmonar, se supervisó con detalle la evolución de los riñones de la madre y el flujo de alimento necesario para el bebé.