Rafting contra la angustia

carmo lópez REDACCIÓN / LA VOZ

SALUD

Dos psicólogas gallegas ganan un premio por introducir en España las actividades al aire libre como terapia

23 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Natalia Ruiz de Cortázar Gracia es de Santiago y estudió Psicología en la universidad compostelana. Hace un año y medio regresó de Estados Unidos, donde estuvo trabajando con un método conocido como Wilderness o Terapia de la Naturaleza, una rama dentro de una disciplina que usa la aventura como tratamiento y cambia los despachos con diván por montañas, ríos, grandes campos abiertos o explanadas secas donde también florece la vida. Lo conoció durante un máster en Albany (Nueva York), pero lo puso en práctica en los parques naturales de Utah y Arizona con grupos de adolescentes o de jóvenes adultos (personas entre 18 y 28 años) afectados por problemas que iban desde la depresión hasta el TDH, la bipolaridad o las adicciones.

«El trabajo duraba entre uno y dos meses durante los que los jóvenes recorrían los parques como nómadas. Al mismo tiempo, los especialistas que íbamos con ellos trabajábamos con cada uno. No había problema, todo era muy seguro. No era un ejercicio de supervivencia, pero de lo que se trataba era de aprovechar el contacto con la naturaleza para trabajar diferentes aspectos», cuenta esta joven gallega.

Justo al regresar de su experiencia norteamericana se reencontró con su amiga y compañera de facultad Lydia Yusta Bermúdez. Ambas buscaron y hallaron la Asociación Experientia, con sede en Valencia, que se acababa de formar y que, precisamente, trabaja en importar a España la terapia con la que la joven compostelana trabajó en Utah y Arizona. El colectivo fue galardonado a mediados de mes con el premio de la sexta edición de Psicofundación Jóvenes Psicólogos Emprendedores 2016 .