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OFRECIDO POR JAZZTEL
22 jun 2026 . Actualizado a las 12:09 h.

Todo el mundo ha vivido alguna de estas situaciones. Estás en una videollamada y la otra persona empieza a hablar antes de que termine tu frase. Juegas una partida online, disparas primero y aun así acabas eliminado. O intentas trabajar sobre un escritorio remoto y cada clic parece llegar con medio segundo de retraso.

Lo curioso es que, en muchos casos, el problema no siempre tiene que ver con la velocidad de internet.

Durante años las operadoras han centrado buena parte de su discurso en los megas. Primero fueron 100, luego 300, después 600 y ahora 1 Gb parece casi el estándar en muchas ofertas. Pero una conexión rápida no garantiza por sí sola una buena experiencia. Pero hay variable que suele pasar desapercibida y que influye mucho más en determinadas tareas: la latencia.

Qué es la latencia y por qué importa tanto como la velocidad

La forma más sencilla de entender la latencia es pensar en el tiempo que tarda una conversación en ir y volver. Cuando enviamos un mensaje desde el ordenador, el móvil o la consola, ese dato tiene que viajar hasta un servidor y regresar con una respuesta. Cuanto menos tarda ese recorrido, mejor funciona todo lo que depende de la interacción en tiempo real.

Para que te hagas una idea, alguien puede tener fibra de 1 Gb y seguir notando retrasos en una videollamada o en un juego online. La velocidad sirve para mover grandes cantidades de información. En cambio, la latencia determina lo rápido que reacciona la conexión.

Una diferencia de milisegundos que sí se nota

Según los últimos datos de rendimiento de red, Jazztel registra una latencia media de 20,26 milisegundos, la más baja del mercado español. En el extremo contrario aparece Movistar, con 28,03 milisegundos.

Sobre el papel parecen cifras muy próximas. Ocho milisegundos no impresionan a nadie cuando se leen en una tabla. El asunto cambia cuando esa diferencia se repite cientos o miles de veces durante una sesión de trabajo, una llamada o una partida online. Dentro del grupo, Jazztel se ha convertido además en una de las opciones más accesibles del mercado, con tarifas para todos los presupuestos y tipos de uso.

El momento más difícil para cualquier operador

Las redes suelen mostrar su verdadero rendimiento cuando más usuarios están conectados. En España eso ocurre, sobre todo, entre las seis de la tarde y las once de la noche. Es la franja en la que coinciden streaming, videojuegos, videollamadas, teletrabajo y navegación doméstica.

Mientras muchas conexiones sufren más en esas horas, Jazztel mantiene una latencia media de 19,86 milisegundos, también la mejor del mercado. Dicho de otra manera: la red sigue respondiendo con rapidez precisamente cuando más gente la está utilizando.

Ya no es solo una cuestión de videojuegos

La latencia suele aparecer asociada al gaming porque es donde más fácil resulta percibirla. Pero cada vez afecta a más aspectos de la vida diaria. Herramientas como Teams, Zoom, Google Meet, escritorios virtuales, plataformas colaborativas o aplicaciones en la nube dependen de una respuesta prácticamente instantánea para funcionar de forma cómoda.

Al fin y al cabo, nadie pasa el día haciendo test de velocidad. Lo que importa es que las videollamadas no se congelen, las aplicaciones respondan al instante y una partida online no se decida por culpa del lag.