Comienza la revolución de los robots humanoides

La Voz REDACCIÓN

TECNOLOGÍA

Un robot humanoide, estrechando sus manos con un grupo de monjes budistas, en una imagen tomada en Seúl en el mes de abril
Un robot humanoide, estrechando sus manos con un grupo de monjes budistas, en una imagen tomada en Seúl en el mes de abril YONHAP | EFE

Están en la construcción, en la logística o en la atención de personas. La IA dispara el desarrollo de estos sistemas en todo el mundo

27 may 2026 . Actualizado a las 14:25 h.

El 19 de abril unas imágenes de las calles de Pekín daban la vuelta al mundo. Era un test más, pero los robots humanoides rebajaban casi dos horas el tiempo del año pasado en la media maratón de la capital China. El evento, un campo de pruebas de la tecnología, reunía a un centenar de equipos y combinaba robots con navegación autónoma y otros guiados de forma remota. La competición tiene una clasificación unificada que pondera los resultados según el grado de intervención humana, con el objetivo de incentivar el desarrollo de soluciones capaces de operar sin asistencia.

Esta cita fue una muestra más de que los robots humanoides están saliendo de los laboratorios. Es habitual verlos en competiciones deportivas, ferias o en procesos de producción. Así que se están desplegando ya en numerosos sectores que podrían apoyar o incluso realizar acciones y procesos propios del ser humano. Hoy en día ya están trabajando en entornos reales, principalmente gracias a la combinación de cuerpos articulados más baratos y cerebros con Inteligencia Artificial Avanzada (el llamado Physical AI).

A los sensores avanzados y a las cada vez mayores capacidades de interacción social, estos robots han comenzado a sumar la inteligencia artificial, una tecnología que podría dar más capacidades a estas máquinas para replicar de forma más precisa movimientos y comportamientos humanos e integrarse en entornos productivos, sanitarios o domésticos con fiabilidad y con seguridad.

Existen máquinas que bailan, responden a preguntas o desempeñan labores de hostelería. BMW ha anunciado el uso de androides en su línea de producción y Japan Airlines los utiliza para labores de carga y descarga de equipajes en algunos aeropuertos.

Las empresas defienden que pueden utilizarse para tareas específicas y repetitivas en espacios que fueron diseñados para humanos.

Al detalle

¿Dónde se usan y pueden ser útiles? Las plantas de automoción son las que los tienen más incorporados. BMW utiliza el robot Figure 02 en su planta de Spartanburg, Carolina del Sur, para manipular materiales de forma autónoma. Mercedes-Benz ha integrado al robot Apollo para llevar componentes a la línea de producción y aliviar la carga física de los operarios. Tesla emplea su propio Optimus Gen 2 de manera interna en sus fábricas para mover celdas de baterías y otras piezas de precisión. En China, Nio y BYB usan marcas como UBTECH con su serie Walker S ya inspeccionan de forma autónoma la calidad del acabado de los coches.

Hyundai y Boston Dinamics han diseñado modelos que operan de forma autónoma, capaces de levantar hasta 50 kilos y de funcionar en condiciones climáticas muy adversas.

El desarrollo de los robots ya no depende solo del hardware sino del desarrollo de la inteligencia artificial. Los expertos advierten de que, a pesar del acelerado ritmo de innovación y de que los costes de producción se reducen, la adopción generalizada en entornos cotidianos todavía enfrenta desafíos éticos, técnicos, económicos y de seguridad.

Un estudio elaborado por la consultora alemana Roland Berger sobre los robots humanoides apunta que los fabricantes de robótica podrían alcanzar ingresos de entre 300.000 y 750.000 millones de dólares en el 2035, y que a largo plazo ese mercado podría alcanzar hasta 4 billones de dólares (3,43 billones de euros), lo que le situaría en niveles comparables a la industria automovilística.

En una de las últimas ferias tecnológicas, Amazon presentó su nuevo robot humanoide.
En una de las últimas ferias tecnológicas, Amazon presentó su nuevo robot humanoide. HANNIBAL HANSCHKE | EFE

Logística

Aplicado a campos como la logística o la construcción, los humanoides ya se están ocupando de tareas pesadas. El robot Digit de Agility Robotics trabaja de forma comercial en los almacenes de GXO Logistics y Amazon, moviendo contenedores y organizando inventario de manera autónoma. En el caso de la construcción, se están empezando a utilizar para el transporte y manejo de materiales pesados o de formas irregulares (como paneles de yeso, tuberías o ladrillos) en terrenos irregulares o edificios en obras donde los robots con ruedas se atascarían.

El pasado mes de febrero, se conocía que la compañía italiana Fincantieri —en asociación con Generative Bionics— ha desarrollado un robot humanoide que operará «junto» a los trabajadores en los astilleros del grupo. El androide, equipado con inteligencia artificial y capacidades avanzadas de manipulación, percepción y visión, ha sido creado, según la empresa, para «apoyar actividades específicas de soldadura» en el naval, como la monitorización del cordón de las soldaduras —la línea de metal fundido que une dos piezas. Aunque el proyecto durará cuatro años, las primeras pruebas del robot se realizarán a finales de este año en el astillero Sestri Ponente de Fincantieri. «La robótica avanzada y la inteligencia artificial aplicadas a los procesos industriales representan un factor estratégico para la evolución de la construcción naval y la competitividad del sistema industrial europeo», explicaba su director general, Pierroberto Folgiero.

Atención a personas

Las Humanidades y la IA en conjunto tienen sobre la mesa la reflexión de cómo se usará esta tecnología en el campo de la atención a personas. En eventos tecnológicos recientes como el CES, empresas como SwitchBot con su modelo Onero H1 o la marca Unitree demostraron que ya son capaces de realizar tareas domésticas complejas y reales, como meter la ropa en la lavadora, doblarla o ayudar en la preparación básica de alimentos.

En la atención y cuidado de personas mayores, los robots humanoides están viviendo una auténtica explosión. Debido a la crisis demográfica global y la falta crítica de cuidadores en países como Japón, China, EE. UU. y Europa, los gobiernos y centros de atención están invirtiendo miles de millones de dólares para integrarlos como asistentes de soporte. Ya los hay especializados en Japón (como el sistema Airec, un robusto humanoide de 150 kilos financiado por el gobierno para miles de residencias) que están diseñados específicamente para abrazar, levantar de la cama y trasladar a personas mayores a su silla de ruedas o al baño de forma segura, reduciendo las lesiones de espalda del personal de enfermería.

Gracias al Physical AI (cámaras con visión computacional y sensores biométricos), los robots actúan como vigilantes que están alerta las 24 horas. Si un anciano se cae en su habitación por la noche, el robot detecta el patrón al instante, se acerca a evaluar la situación y genera una videollamada de emergencia automática con el médico o sus familiares. También gestionan alertas para la toma de medicamentos o toman constantes vitales.

Galicia

El pasado mes de enero se conocía que Vigo proyecta la creación de un polo tecnológico de humanoides, que situaría a toda Galicia en la vanguardia del uso de esta robótica en plantas industriales. La propuesta está impulsada por el Centro Tecnológico de la Automoción de Galicia (CTAG) y el Consorcio de la Zona Franca, instituciones que han sellado una alianza para la puesta en marcha de un proyecto que consideran «único en Europa».