Saturación, lógicas multitarea y fatiga digital: las consecuencias del uso de la tecnología en las aulas

TECNOLOGÍA

Imagen de archivo de una alumna trabajando con una tableta y su respectivo ordenador
Imagen de archivo de una alumna trabajando con una tableta y su respectivo ordenador MIGUEL VILLAR

Un estudio elaborado en Cataluña critica la imposición tecnológica en la educación sin tener en cuenta la experiencia real de los docentes

01 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En la Facultade de Ciencias da Comunicación de la USC, un profesor suelta ante un grupo de unos 50 alumnos del grado de Xornalismo que ha detectado que la gran mayoría de los trabajos que han presentado los han escrito, íntegramente, utilizando inteligencia artificial generativa. Se genera un murmullo en la sala mientras los estudiantes se miran unos a otros, en un gesto claro que viene a decir: «Nos ha cazado». Se trata de un ejemplo real, de esta misma semana, de como los avances tecnológicos continúan impactando en una sociedad que se ve obligada a adaptarse a marchas forzadas. Entender las consecuencias en las aulas es el corazón de un trabajo realizado y presentado recientemente en Cataluña por los investigadores de la UOC Jordi Solé y Raúl Navarro, que contaron también con la colaboración de Marta Venceslao Pueyo, de la Universidad de Barcelona. Los tres han estudiado las implicaciones de las pantallas y de la tecnología en la enseñanza secundaria: saturación, lógicas multitarea y fatiga digital son solo tres de las consecuencias más claras que han percibido.

«Observamos que la digitalización se ha implantado de forma acelerada, impulsada por políticas institucionales y por la presión del sector tecnológico, pero sin atender suficientemente a sus efectos reales en el aprendizaje», comenta Raúl Navarro, que critica que la experiencia de los docentes, pese a ser fundamental en la puesta en marcha de los procesos, «suele quedar desplazada del debate público, dominado por discursos tecnooptimistas». Según el trabajo, las plataformas no son herramientas neutras, ya que obligan a reorganizar los tiempos escolares, las prácticas pedagógicas y la manera en que se aprende. Por ello, creen fundamental de evaluar su impacto real, especialmente en la educación secundaria, que consideran una etapa determinante en el desarrollo del alumnado.

Tras entrevistar a varias decenas de docentes, los resultados les invitan a considerar que «las plataformas favorecen dinámicas de lectura superficial y fragmentada». También, que dificultan la comprensión en profundidad de las materias tratadas y «rompen la continuidad didáctica mediante tareas breves y desconectadas entre sí. También imponen ritmos acelerados y lógicas de multitarea que afectan a la concentración», precisa Navarro. La anécdota del comienzo del artículo casa con los resultados del trabajo realizado en Cataluña, en el que también se ha percibido que el uso de la inteligencia artificial generativa «facilita la delegación cognitiva y reduce la implicación personal del alumnado en procesos básicos como la escritura, la síntesis y la argumentación», defiende Navarro, que ve como principales consecuencias la pérdida de la profundidad en los aprendizajes, un empobrecimiento del lenguaje escrito y una disminución de la autonomía intelectual de los alumnos. 

La valoración de los profesores

«También se cuestiona el valor formativo de muchas tareas escolares tradicionales y del modelo de evaluación vigente», critica el investigador del centro UOC-FuturEd, que asegura que los docentes observan una creciente saturación y fatiga digital, así como «transformaciones en la subjetividad del alumnado, cada vez más condicionada por lógicas de inmediatez y gratificación rápida». Los autores del estudio consideran fundamental repensar el sentido del aprendizaje en un contexto marcado por la automatización y por la presión de la conocida como economía de la atención.

Aunque admiten que los docentes se muestran mayoritariamente críticos con la irrupción de la tecnología en las aulas, también hay voces que reconocen su potencial pedagógico cuando su uso es selectivo y regulado. Eso sí, insisten en que sean los propios profesores quienes decidan cómo y cuándo utilizar los recursos: «La voz del profesorado ha sido tradicionalmente marginada en estos procesos de diseño, y nuestro objetivo es contribuir al debate público aportando evidencias empíricas sobre los efectos de la digitalización que suelen quedar fuera de las agendas políticas». Para el profesor de Xornalismo, el uso de la IA para escribir los trabajos universitarios es un error, que muestra los riesgos de abrazar, sin una mirada crítica, todos los avances tecnológicos. Los rostros y murmullos de los jóvenes solo evidencian lo difícil que será luchar contra tamaño Leviatán. El enésimo.