Los proyectos de realidad virtual, fotogrametría y reconstrucciones tridimensionales que realiza la empresa gallega permiten disfrutar de yacimientos y monumentos tal y como estaban en la época en la que se construyeron
12 nov 2025 . Actualizado a las 12:03 h.La granja de Gomariz está considerada la bodega más antigua del Ribeiro. En el siglo XIII esta zona despertó el interés de monjes cistercienses y benedictinos por su riqueza vinícola. La primera referencia documental de esta construcción data de 1206, y fue encargado por el monasterio de Toxosoutos, con el objetivo de garantizar el abastecimiento y comercio de vinos en todo el territorio. Aunque hoy se encuentra enclavado en una propiedad privada, es posible conocer su interior gracias a la tecnología, mediante una visita de realidad virtual disponible en el Museo del Vino de Galicia: «La visita virtual no sustituye a la experiencia real, pero permite acercarse al patrimonio y visualizar cómo era en época medieval», explica Rita Pérez, fundadora de Navia 3D, empresa dedicada a la aplicación de tecnologías como la fotogrametría, la realidad mixta y virtual para crear experiencias visuales e interactivas en museos, yacimientos y entornos patrimoniales.
Este proyecto es un ejemplo de los trabajos que esta empresa ha realizado hasta ahora. Navia 3D inició sus andadura hace cuatro años, con el fin de «poner la tecnología al servicio del patrimonio», tanto para fines técnicos como divulgativos. Ya entonces destacaron sus trabajos enfocados al ámbito cultural, como recreaciones, reconstrucciones y escaneado 3D; fotogrametría y visitas virtuales inmersivas a través de gafas de realidad virtual.
La línea principal de trabajo de esta entidad se centra en la virtualización del patrimonio; abarca desde proyectos técnicos de arqueología virtual, que combinan investigación y trabajo de campo, hasta la implementación de los resultados en dispositivos de realidad virtual. Este enfoque es posible gracias a un equipo multidisciplinar compuesto por especialistas en programación, diseño 3D, ingeniería, historia y arqueología.
Además de la bodega, entre los trabajos realizados por Navia 3D destaca el vídeo divulgativo del horno calero de San Adrián de Cobres, la reconstrucción virtual de la Torre fortaleza del castro de Montes y diversas soluciones técnicas, como el escaneado 3D de diferentes elementos patrimoniales. Asimismo, la empresa desarrolla experiencias divulgativas en realidad virtual con fines didácticos y culturales: «A día de hoy tenemos dispositivos que hace 15 o 20 años eran impensables o solo veíamos en películas de ciencia ficción. El hardware ha evolucionado bastante, y eso nos permite crear proyectos más inmersivos, creativos y accesibles», explica Rita Pérez, quien añade que la digitalización de elementos patrimoniales se ha generalizado y ahora es posible compartir los contenidos de manera rápida y accesible. «La tecnología nos permite disfrutar del patrimonio de una forma más inmersiva y sencilla», destaca la arqueóloga, aunque subraya que estas herramientas no sustituyen la experiencia real de visitar los lugares patrimoniales , «sino que son una herramienta para potenciarlos y complementarlos».
Al hacer balance, Rita Pérez reconoce la gran evolución que han experimentado los dispositivos informáticos en las últimas dos décadas: «Una cosa es disponer de la tecnología y otra muy distinta es utilizarla de forma óptima en los proyectos del día a día», destaca; y pone un ejemplo claro: «Podemos ir a un yacimiento arqueológico que está en medio del monte y, si apenas hay cobertura, el recurso más útil seguirá siendo un panel cubierto de musgo y hojas». Así, destaca que su misión es «comunicar de una forma efectiva y crear proyectos que aporten valor, adaptándose siempre a las necesidades y circunstancias de cada caso».
Actualmente, Navia 3D desarrolla numerosos proyectos de innovación en realidad extendida, integrando inteligencia artificial para su aplicación en diferentes dispositivos y usos. Estas tecnologías inmersivas de vanguardia combinan el mundo físico con el digital, y engloban tanto la realidad mixta como la realidad virtual. La diferencia entre estas dos está en cómo interactúan lo digital con lo físico: la realidad virtual aísla completamente al espectador del mundo real, sumergiéndose en un entorno cien por cien digital mediante unas gafas especiales; la realidad mixta superpone información digital (como un filtro de Instagram o un juego) sobre el entorno real del espectador, En ambos casos el usuario puede interactuar con ellos como si fueran objetos físicos, respondiendo a su entorno y movimientos. «Son desarrollos más a largo plazo que nos permitirán ofrecer soluciones todavía más novedosas», subraya Rita Pérez, «pero siempre con la premisa de que lo desarrollado nos permita disfrutar todavía más del patrimonio y generar nuevas experiencias».