BleeqUp Rover: gafas de actividad con cámara frontal con tres posiciones diferentes de inclinación

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Graban vídeo hasta 3K y 60 fotogramas por segundo, el campo de visión abarca 120 grados, cuentan con 64 GB de almacenamiento y pesan solo 53 gramos. El dispositivo monitoriza la respiración, incluye un asistente deportivo, puede activar la grabación automáticamente si hay un incidente, e incluye una herramienta de creación audiovisual.

17 sep 2026 . Actualizado a las 18:38 h.

Las gafas inteligentes han dejado de ser una simple curiosidad tecnológica para convertirse en una nueva categoría de dispositivos personales. Y en ese segmento hay una marca china, BleeqUp, que ha decidido buscar su propio territorio en el deporte al aire libre. Su nuevo modelo BleeqUp Rover lleva esa apuesta un paso más allá. No pretende ser únicamente una cámara que se coloca delante de los ojos, sino un dispositivo pensado para acompañar al deportista durante la actividad, registrar lo que sucede, interpretar determinados acontecimientos y devolver información útil mediante inteligencia artificial. La propuesta quedó expuesta en IFA Berlín 2026, donde la compañía presentó ese modelo como su segunda generación de gafas deportivas inteligentes y como la evolución de una estrategia iniciada con las BleeqUp Ranger, que tuvimos ocasión de probar hace un año. Rover intenta ahora reunir en un solo objeto varias herramientas que normalmente obligan al deportista a llevar distintos dispositivos: una cámara de acción, un sistema de comunicación, unos auriculares abiertos y un asistente basado en inteligencia artificial. El objetivo principal son actividades como el ciclismo, aunque la compañía sitúa su tecnología dentro de un espectro más amplio de deportes de exterior, entre ellos running, montañismo y esquí. La compañía, fundada en el 2022, se define como una marca de tecnología deportiva impulsada por IA y ha construido su identidad alrededor de la combinación de sensores, dispositivos ligeros e inteligencia artificial aplicada a situaciones concretas de actividad física.

La característica que más distingue físicamente a Rover es su cámara frontal con tres posiciones de inclinación: -10, 0 y 15 grados. La idea es adaptar el encuadre a la postura del usuario y a la actividad que está realizando. La posición neutra busca reproducir una perspectiva natural a la altura de los ojos, mientras que las otras dos permiten compensar situaciones como llevar casco o mantener durante mucho tiempo una postura inclinada sobre una bicicleta. BleeqUp presenta este mecanismo como una de las claves para conseguir una perspectiva subjetiva más útil que la de una cámara con ángulo fijo.

En el apartado fotográfico, Rover incorpora un sensor de 16 megapíxeles y permite realizar fotografías de hasta 4.656 por 3.496 píxeles. Para vídeo ofrece grabación hasta 3K a 60 fotogramas por segundo, además de 3K a 30 fps y formatos Full HD a 30 y 60 fps. La cámara dispone también de HDR en tiempo real, estabilización electrónica de imagen y un modo nocturno diseñado para mejorar las grabaciones cuando disminuye la luz. El campo de visión alcanza los 120 grados a la altura de los ojos, una cifra que busca incluir más información del entorno en cada toma. También es posible alternar entre formatos horizontal y vertical y utilizar grabación en bucle, que va sustituyendo los archivos más antiguos cuando el almacenamiento se llena.

El resultado es un dispositivo que intenta resolver uno de los problemas habituales de las cámaras de acción: obtener imágenes desde el punto de vista del deportista sin tener que manipular continuamente el equipo. Rover almacena el material en sus 64 GB de memoria interna y pesa 53 gramos. La montura está fabricada en TR90, incorpora una almohadilla nasal regulable en tres ejes y cuenta con resistencia al agua y al polvo IP65. La compañía comercializa además versiones con lentes ZEISS y contempla una montura para graduación, de modo que el dispositivo puede acercarse más a unas gafas convencionales que a una cámara deportiva colocada sobre la cabeza.

Pero la cámara es solamente una parte. El elemento que da sentido al apellido «AI» es el conjunto de funciones de inteligencia artificial que BleeqUp ha construido alrededor de la experiencia deportiva. Rover incorpora un asistente deportivo al que se puede consultar mediante comandos de voz. La compañía plantea este sistema como una forma de acceder a información y respuestas relacionadas con el deporte sin tener que sacar el teléfono mientras se está en movimiento. Al terminar una sesión, el dispositivo puede generar además un resumen de la actividad.

Otro de los apartados en los que BleeqUp quiere diferenciarse es el seguimiento de la respiración. Rover monitoriza los patrones respiratorios durante el ejercicio y puede emitir avisos de voz cuando identifica comportamientos que el sistema considera inusuales. La intención es convertir los datos obtenidos durante la actividad en información comprensible para el usuario, en lugar de limitarse a acumular métricas en una aplicación. BleeqUp presenta así las gafas como un acompañante deportivo que observa la actividad y proporciona determinadas indicaciones en tiempo real.

La seguridad ocupa asimismo un espacio importante en la filosofía del producto. En determinados escenarios de ciclismo, Rover puede detectar frenadas bruscas y activar automáticamente la grabación, conservando hasta diez segundos anteriores al acontecimiento gracias a una función de pregrabación. La inteligencia artificial analiza posteriormente las imágenes para identificar situaciones potencialmente relevantes, como una colisión o un adelantamiento cercano. La compañía también anuncia alertas relacionadas con el recorrido y el entorno, como ascensos, descensos, curvas pronunciadas o cambios meteorológicos, utilizando datos cartográficos y meteorológicos en tiempo real. BleeqUp advierte de que algunas de estas funciones, como las alertas proactivas, tienen actualmente disponibilidad limitada por idioma.

La vertiente de creación de contenidos completa el planteamiento. Rover incorpora funciones como AI Video Roadbook, una herramienta que combina las imágenes de la ruta con información del recorrido, datos deportivos y momentos destacados para construir una narración visual de la actividad. Otras funciones, como AI Master Motion y AI Master Remix, buscan transformar el material capturado mediante inteligencia artificial. Una de ellas puede generar perspectivas dinámicas a partir de imágenes tomadas desde el punto de vista del ciclista, mientras que otra permite aplicar nuevas interpretaciones visuales a fotografías existentes. El propósito es reducir el trabajo de edición, que normalmente exige convertir horas de grabación deportiva en una pieza breve para compartir.

Rover emplea dos altavoces de rango completo con diseño abierto, de manera que el usuario puede escuchar música, llamadas o indicaciones de voz sin aislarse completamente del entorno. El sistema de reducción de ruido del viento está concebido para mantener la inteligibilidad durante la marcha y BleeqUp especifica su funcionamiento a velocidades de hasta 35 kilómetros por hora. Cinco micrófonos forman una matriz destinada a mejorar la captación de la voz. Además, las gafas ofrecen una función de walkie-talkie en tiempo real mediante la aplicación de BleeqUp, con posibilidad de crear grupos para mantener la comunicación entre varios integrantes de una salida.

La batería integrada de las gafas tiene una capacidad de 260 mAh. Según BleeqUp, permite aproximadamente una hora de grabación de vídeo continua, mientras que la autonomía para reproducción de audio es notablemente superior. La marca ofrece Power Plus, un módulo externo de 1.600 mAh que eleva el tiempo total de grabación hasta cinco horas o permite alcanzar hasta 48 horas de reproducción de audio. También existe un mando Bluetooth opcional para controlar funciones sin tener que tocar directamente las gafas.

Con un precio oficial de 459 euros para la versión de 64 GB, Rover se sitúa en una franja de precio propia de dispositivos tecnológicos especializados. La apuesta justifica ese coste no con una única función extraordinaria, sino con la suma de varias: cámara 3K a 60 fps, estabilización, visión nocturna, audio abierto, comunicación, asistencia mediante voz, análisis de la actividad, funciones de seguridad y herramientas de creación audiovisual. El concepto se aproxima más a un compañero digital para el deporte que a unas simples gafas con cámara.