Beatbot AquaSense Ultra 2 y iSkim Ultra: dos formas complementarias de atacar la limpieza de una piscina

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La marca propone un robot encargado del fondo, paredes, línea de flotación y superficie, y otro dedicado de forma permanente a recoger hojas, polen, insectos y otros restos que flotan. Cuentan con navegación por IA con sensores TOF, infrarrojos y ultrasónicos, y una capacidad de almacenamiento de residuos de hasta 9 litros.

16 sep 2026 . Actualizado a las 10:56 h.

Navegación mediante sensores, mapas digitales, inteligencia artificial, control remoto desde el teléfono móvil y sistemas de carga pensados para reducir la intervención del propietario. Beatbot fue una de las compañías triunfadoras en la reciente feria IFA Berlín 2026, donde además de otras novedades se mostraron sus robots limpiapiscinas AquaSense 2 Ultra y el iSkim Ultra, dos dispositivos que comparten ecosistema y filosofía, pero que atacan problemas distintos. Mientras el primero aspira a convertirse en un sistema integral capaz de limpiar prácticamente toda la piscina, el segundo se concentra en una de las zonas que más rápidamente acumulan residuos: la superficie del agua. La combinación de ambos configura una estrategia de limpieza complementaria, con un robot encargado del fondo, paredes, línea de flotación y superficie, y otro dedicado de forma permanente a recoger hojas, polen, insectos y otros restos que flotan.

El Beatbot AquaSense 2 Ultra es el modelo más sofisticado de los dos y está planteado como un robot de limpieza 5 en 1. Su ámbito de trabajo comprende el suelo, las paredes, la línea de flotación y la superficie del agua, a lo que añade una quinta función destinada a la clarificación del agua mediante el sistema ClearWater. La marca lo presenta como un equipo capaz de abordar piscinas de formas diversas, incluidas las rectangulares, redondas, de tipo riñón o de formas libres, y establece una superficie de piscina recomendada de hasta 360 metros cuadrados. Puede utilizarse tanto en piscinas enterradas como elevadas y con distintos materiales de revestimiento.

La característica que marca la diferencia frente a un limpiafondos convencional es la incorporación de inteligencia artificial en el sistema de navegación. El AquaSense 2 Ultra emplea la tecnología HybridSense, que combina una cámara con sensores TOF, sensores infrarrojos y sensores ultrasónicos para interpretar el entorno de la piscina. En la información técnica del fabricante aparecen 27 sensores avanzados para construir un mapa y evitar obstáculos. El procesamiento corre a cargo de una CPU Cortex-A7 de cuatro núcleos a 1,8 GHz, diseñada para tomar decisiones durante el recorrido y adaptar la trayectoria a la geometría de cada instalación.

La navegación inteligente, bautizada por Beatbot como CleverNav, persigue que el robot no se limite a desplazarse de forma aleatoria. El dispositivo analiza la configuración de la piscina y calcula recorridos destinados a cubrir las diferentes zonas con menos desplazamientos innecesarios. Una de las aplicaciones más llamativas de este sistema es la limpieza de piscinas con diferentes niveles de profundidad. El AquaSense 2 Ultra puede detectar plataformas y zonas elevadas, subir por las paredes y continuar el trabajo en espacios poco profundos, siempre que se cumpla una profundidad mínima de unos 35 centímetros para la limpieza de plataformas. La compañía también señala que el sistema puede memorizar la posición de estas zonas para optimizar posteriores recorridos.

La inteligencia artificial no se limita a decidir por dónde desplazarse. El robot incorpora detección de residuos, de modo que después de realizar la limpieza inicial puede identificar restos que hayan quedado en el fondo y concentrarse en ellos. Beatbot señala específicamente la capacidad de reconocer determinados tipos de hojas y frutos, con la posibilidad de ampliar el repertorio mediante actualizaciones de software. Es una aproximación distinta a la de los robots que ejecutan siempre un patrón fijo: la suciedad pasa a formar parte de la información que utiliza la máquina para decidir dónde trabajar. Según las especificaciones comerciales de Beatbot, el modo rápido basado en IA puede reducir el tiempo de limpieza hasta un 50 %.

En el apartado mecánico, el AquaSense 2 Ultra utiliza once motores y alcanza una potencia de aspiración declarada de 5.500 GPH, equivalente a unos 20.800 litros por hora. El sistema de desplazamiento combina seis ruedas guía y dos ruedas de oruga, una configuración destinada a facilitar los cambios de dirección, el ascenso por paredes y la circulación por zonas complicadas. Para la limpieza de superficies incorpora además dos cepillos laterales que tienen una misión específica: en lugar de limitarse a desplazar los residuos flotantes, los conducen hacia la zona de aspiración. Esta solución resulta especialmente relevante en esquinas y junto a los bordes, donde las hojas y otros residuos tienden a acumularse.

La filtración utiliza un sistema de doble cesta. La de mayor capacidad alcanza los cuatro litros y emplea una combinación de filtración de 150 y 250 micras, mientras que la cesta más fina tiene una capacidad de 3,7 litros y una densidad de 250 micras. El planteamiento permite combinar la retención de residuos voluminosos con la captura de partículas más pequeñas. Beatbot indica que el sistema de doble capa puede atrapar partículas de hasta 150 micras. El robot incorpora además un sistema de autolimpieza del filtro destinado a reducir la posibilidad de obstrucciones y mantener estable el flujo de agua.

La clarificación constituye otro de los elementos diferenciales del AquaSense 2 Ultra. A través de ClearWater, el robot libera un agente natural que ayuda a aglutinar partículas diminutas para facilitar su posterior captura por el sistema de filtración. Beatbot lo presenta como una alternativa orientada a reducir la utilización de determinados productos químicos. Es un sistema seguro para la piel y respetuoso con el medio ambiente. No se trata, por tanto, de un sustituto del tratamiento químico convencional de una piscina, sino de una función complementaria destinada a mejorar la claridad del agua y facilitar la retención de partículas finas.

La autonomía es otro de los argumentos del modelo. El AquaSense 2 Ultra monta una batería de ion-litio de 13.400 mAh y necesita aproximadamente 4,5 horas para completar una carga. El equipo pesa aproximadamente 13,2 kilogramos, cuenta con protección IP68 para el robot y está concebido para permanecer sumergido durante el funcionamiento. Una de sus funciones más prácticas aparece cuando finaliza el trabajo o la batería se encuentra baja: el AquaSense 2 Ultra puede estacionarse sobre la superficie y facilitar su recuperación. Desde la aplicación Beatbot también es posible ordenar su regreso y activar el aparcamiento con un toque, evitando tener que localizar el robot en el fondo de la piscina y sacarlo manualmente mediante accesorios.

La aplicación constituye, de hecho, una parte importante de la experiencia de uso. El propietario puede controlar determinados movimientos, programar sesiones y consultar información sobre el funcionamiento del equipo. El robot dispone de conectividad Wi-Fi de 2,4 y 5 GHz y Bluetooth, y la aplicación permite acceder a los mapas generados durante la limpieza, además de consultar recorridos y determinadas funciones de control. También puede proporcionar información sobre la temperatura del agua y avisos de voz relacionados con el final de las tareas. El sistema está diseñado para que buena parte de la autonomía del robot no dependa de una conexión permanente a internet, ya que incorpora modos de limpieza autónomos.

Frente a este todoterreno de la piscina, el Beatbot iSkim Ultra tiene una misión mucho más concreta: mantener limpia la superficie del agua. Su diseño es el de un skimmer robótico flotante capaz de recorrer de forma autónoma la piscina y recoger los residuos antes de que terminen hundiéndose. Su cesta de filtración tiene una capacidad de nueve litros, considerablemente superior a la de las cestas destinadas a la recogida de residuos del AquaSense 2 Ultra, y está diseñada para almacenar hojas, ramas, flores, semillas, polen, hierba, cabellos, insectos y otros restos de origen vegetal o animal. Beatbot señala una capacidad de filtración de residuos de hasta 380 micras y puede llegar a recuperar entre 400 y 800 hojas de tamaño medio.

El iSkim Ultra incorpora siete motores, seis ruedas de protección contra impactos y dos cepillos laterales. Los motores no cumplen únicamente una función de propulsión: forman parte del sistema que permite desplazarse, aproximarse a los bordes, gestionar obstáculos y trabajar sobre la superficie. El recorrido se organiza mediante un patrón en S, concebido para reducir las zonas sin cubrir y evitar desplazamientos redundantes. La navegación se apoya en veinte sensores, una unidad de medición inercial de seis ejes y un sistema de ultrasonidos que Beatbot emplea para detectar obstáculos y calcular trayectorias. El resultado es un robot que puede recorrer de manera sistemática la superficie en lugar de limitarse a navegar de forma aleatoria.

Uno de los elementos más singulares del iSkim Ultra es su sistema energético. El equipo integra un panel solar de 24 vatios y una batería de 10.000 mAh. La tecnología SolarTrack trata de aprovechar de forma más eficiente la radiación disponible y, cuando la luz disminuye, la batería proporciona la energía necesaria para continuar trabajando. Beatbot plantea así un funcionamiento 24/7. El sistema se complementa con carga inalámbrica magnética, que permite recargar la batería sin conectores expuestos al agua. La carga completa mediante el sistema magnético requiere aproximadamente cinco horas.

El control mediante la aplicación Beatbot añade una segunda capa de automatización. El usuario puede dirigir manualmente el skimmer, modificar su recorrido y programar las sesiones de limpieza. También dispone de un botón para aumentar la velocidad y de una función de aparcamiento junto al borde de la piscina. Beatbot cifra la velocidad normal en 0,13 metros por segundo y la velocidad rápida en 0,44 metros por segundo, lo que permite desplazarse aproximadamente tres veces más rápido cuando se requiere una intervención puntual. La aplicación también ofrece información sobre la temperatura del agua y del entorno, registros de limpieza, actualizaciones de software y avisos de voz. La conectividad combina un alcance de hasta 20 metros para Wi-Fi y hasta 40 metros mediante Bluetooth.

La construcción del iSkim Ultra está pensada para soportar una exposición prolongada al exterior. Beatbot utiliza materiales ASA, resistentes a arañazos, deformaciones, radiación ultravioleta y productos químicos, y seis ruedas de protección destinadas a minimizar los impactos contra las paredes. El dispositivo puede trabajar tanto en piscinas enterradas como elevadas y sobre superficies de hormigón, vinilo, fibra de vidrio, cerámica o acero inoxidable. También está preparado para piscinas de agua salada, con una concentración máxima indicada por el fabricante de 5.000 ppm de sal y hasta 4 ppm de cloro, y es compatible con piscinas de tipo infinito (el agua desborda en otro vaso secundario).

La cesta dispone además de un diseño antiderrame y de un mecanismo de liberación de residuos con un solo toque. Es una característica aparentemente sencilla, pero importante en un dispositivo cuya finalidad es retirar grandes cantidades de materia vegetal de la superficie. En lugar de obligar al usuario a manipular o vaciar el recipiente de forma compleja, basta con accionar el mecanismo para descargar su contenido. Los cepillos laterales, por su parte, ayudan a atraer los residuos hacia la entrada de recogida, especialmente cerca de esquinas y bordes. El sistema de siete motores y los veinte sensores trabajan conjuntamente para mantener una trayectoria estable y evitar obstáculos durante el recorrido.

La diferencia esencial entre ambos dispositivos queda así bastante definida. El AquaSense 2 Ultra (2.769 euros) pretende sustituir varios equipos y tareas en un único robot: aspira y cepilla el fondo, sube por las paredes, trabaja en la línea de flotación, limpia la superficie, detecta residuos mediante inteligencia artificial y contribuye a clarificar el agua. El iSkim Ultra (578 euros), en cambio, está especializado en la recogida superficial y puede mantenerse trabajando de forma prolongada gracias a la combinación de panel solar y batería. Uno está concebido como centro de la limpieza integral de la piscina; el otro funciona como una especie de vigilante permanente de la lámina de agua. Beatbot ofrece incluso un pack por 2.969 euros que reúne ambos robots, precisamente porque sus funciones se complementan en lugar de solaparse por completo.