Menores en las redes: el 80 % de los bebés ya tienen presencia «online»

La Voz REDACCIÓN

OCIO@

Imagen de archivo
Imagen de archivo iSotck

El «sharenting» consiste en el uso de estas aplicaciones para compartir información de los propios hijos

21 jul 2026 . Actualizado a las 20:41 h.

Casi la mitad de los padres españoles, el 47 %, publica fotos de sus hijos menores en internet, una práctica que se intensifica durante las vacaciones de verano, pese a que el 86,7 % se muestra preocupado por que esas imágenes acaben en manos de terceros. Este es el resultado de la reciente encuesta Sharenting: Privacidad infantil y convivencia familiar en la era digital publicada por Kaspersky, que viene a reforzar los datos de otros estudios acerca de la exposición de los menores.

Este informe pone sobre la mesa la brecha entre lo que hacemos y lo que pensamos. La imagen de los más pequeños preocupa a las familias, pero el 55,5 % de los consultados publica imágenes en las que se ve la cara de los menores. El documento añade además que más del 65% de toda la exposición en redes se realiza durante la primera infancia.

Este fenómeno se llama sharenting y se refiere a la práctica en la que padres y madres publican tanto imágenes como información personal de sus niños en internet. «Es una práctica que defino como lo que hacen los progenitores cuando hablan de sus hijos fuera del círculo familiar. Puede consistir, por ejemplo, en subir una foto a las redes sociales, publicar una entrada de blog sobre el niño o la niña, o enviar un vídeo a través de una aplicación de mensajería como WhatsApp», explica la experta Stacey Steinberg en un trabajo de Unicef.

Una encuesta realizada por la Universidad del País Vasco eleva la cifra: en España, el 89% de las familias comparte contenido sobre sus hijos e hijas al menos una vez al mes. Según la Universidad Oberta de Catalunya, el 81% de los bebés tienen presencia en internet antes de cumplir seis meses y el 35% de los bebés tienen un usuario de Instagram antes de los seis meses. 

Esta no es una circunstancia exclusiva de España. El sharenting es un fenómeno extendido por todo el mundo. Según Nominet, en el Reino Unido, los progenitores publican en redes sociales cada año alrededor de 200 fotografías de sus hijos menores de 5 años. «Esto significa que antes de cumplir los 5 años, circularán 1.000 imágenes de cada uno de estos pequeños», apuntan. 

«Se presupone que los padres son los principales interesados en garantizar y proteger la imagen de sus hijos y que buscarán su bienestar por encima de todo. En la toma de decisión previa a la publicación de imágenes, la protección del interés superior del menor y de sus derechos individuales debería prevalecer sobre otros intereses», dice Silvia Martínez, directora del máster universitario de Social Media: Gestión y Estrategia de la UOC.

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) también le ha puesto cifras a esta práctica. Antes de cumplir los 13 años, muchos menores tienen un promedio de 13.000 fotos o vídeos en la red. Su identidad digital, por lo tanto, se forma mucho antes de que ellos mismos tomen el mando de su exposición. 

Muy sonado fue un trabajo de la Universidad de Michigan, que profundizó sobre el tipo de imágenes que los adultos comparten de sus menores. El 56% de los padres sube a internet fotos y vídeos que en un futuro podrían resultar vergonzosos para sus hijos. 

Derechos

Aunque normalmente el sharenting busca poner en valor los momentos compartidos con los más pequeños, lo cierto es que se puede vulnerar su privacidad y derecho a la imagen. 

Lo más preocupante tiene que ver con la pérdida de la información que se produce una vez que una instantánea se pierde en el universo de internet. «El problema entonces es, en parte, una cuestión de cifras (cuando se difunden demasiados contenidos en los que aparecen los menores), pero también de contenido (cuando se expone al menor en situaciones que se pueden malinterpretar, que pueden considerarse poco favorecedoras o incluso humillantes). Como consecuencia, se pone al menor en riesgo», dice el Instituto Nacional de Ciberseguridad. «Parece que lo normal es plasmar cada segundo de las vidas de nuestros hijos/as en Internet», inciden. 

Incibe considera que reduce riesgos si se procura que no se «reconozca al menor en la imagen». «Una buena práctica es enseñar a las personas que tienen acceso a las imágenes de nuestros hijos/as la forma adecuada de gestionarlas. De nada vale que nosotros hagamos un esfuerzo por proteger su privacidad, si nuestros familiares y amigos terminan publicándolas en sus perfiles de redes sociales. Por eso es importante explicarles qué pueden hacer con las imágenes y vídeos que les enviemos o que ellos mismos graben, haciéndoles ver por qué es importante proteger su intimidad», aconsejan.

Más datos

El estudio de Kaspersky revela más datos que hacen un retrato sobre el uso actual de las redes. Hay varias razones para entender por qué los padres comparten fotos de sus hijos menores, y la motivación principal es que quieren compartir momentos con familiares y amigos, como ha compartido un 48,5 % de los encuestados. La otra razón es guardar recuerdos de etapas importantes (32,1 %), mientras que un 12,5 % lo hace para sentirse más cerca pese a la distancia.

La edad del niño también influye en su presencia digital, y cuanto más pequeños son, más comparten los padres sus avances. De hecho, el 65,3 % de toda la exposición en redes se concentra en la primera infancia. 

La etapa de los 3 a los 7 años concentra un 38,1 %, y la de 0 a 3 años, un 27,2 %.

El peligro que supone exponer a los hijos menores al publicar fotos en internet o redes está muy presente en los padres españoles, y el 55,6 % es consciente de ello. Entre los mayores temores, a un 64,7 % le preocupa que se usen las fotos con fines comerciales o ilícitos sin consentimiento, un 52,7 % teme que se cree una huella digital involuntaria que afecte a la privacidad del menor, y el acoso escolar es otro de los miedos que señala la mitad de los encuestados.

«La huella digital de un menor empieza mucho antes de que tenga conciencia de lo que es internet, y es responsabilidad de los adultos proteger su privacidad presente y futura para evitar que información sensible caiga en las manos equivocadas», advierte la directora de Comunicación de Kaspersky Iberia, Vanessa González.