Las gafas inteligentes de Meta: cómo conjugar polémica y éxito de ventas al mismo tiempo
RED
La llamadas «cámaras espía» han sido prohibidas en tribunales y censuradas por muchas personas que han sido grabadas sin consentimiento
14 ago 2026 . Actualizado a las 13:50 h.La gafas inteligentes de Meta suman otra polémica a su trayectoria ya de por sí en el alambre. Hace unos días los tribunales de Inglaterra y Gales las prohibían. Las lentes más avanzadas del mercado serán confiscadas en dependencias judiciales ya que está prohibido fotografiar o grabar dentro de las instalaciones sin autorización.
Esta decisión llega después de un sonado caso en que un juez acusó el pasado enero a un denunciante por utilizar sus gafas para recibir instrucciones desde el exterior, tras notar que esa persona tardaba unos segundos en responder a sus preguntas. Al ordPenarle quitarse las gafas, una voz saltó desde su teléfono móvil donde las instrucciones continuaban su curso. Aunque los teléfonos móviles están permitidos si no se usan para grabar, las autoridades judiciales explicaron que las gafas de Meta no pueden hacer esa excepción, ya que es extremadamente fácil grabar a testigos, jueces o jurados sin alertar a la sala.
La tecnología
Las primera generación de gafas de esta línea se lanzó en el 2021. Se presentó como la alianza entre Meta y Ray-Ban (aunque ahora ya no son solo de esta firma) centrada en ofrecer servicios de fotos, vídeos y llamadas. A los dos años, llegó la versión actual, que tiene IA. Fue en el 2025 cuando llegó al mercado la versión más avanzada con una pantalla integrada y pulsera gestual.
Lo especial y lo que llamó la atención de estas lentes es que portan una cámara de alta definición en una esquina de la montura. Ese dispositivo permite precisamente hacer fotos y grabar vídeos desde el punto de vista del usuario. Tienen además un LED que advierte de la grabación.
Las gafas de Meta también tienen altavoces en las patillas, a través de los cuales se escucha música o para atender llamadas.
La inteligencia artificial integrada en el dispositivo fue uno de sus grandes fenómenos marketinianos. Se trata del «Hey Meta» con el que se pueden hacer preguntas de voz, pero al mismo tiempo, permite a la IA tener el mismo campo de visión y así permitir, por ejemplo, traducciones o que te describa lo que estás viendo. Entre otras funcionalidades, las gafas de Meta permiten hacer retransmisiones en directo en Instagram y Facebook, las dos redes de la firma de Mark Zuckerberg.
Constante revuelo
Meta y Ray-Ban posicionaron rápidamente las gafas en el mercado. Unen a la perfección tecnología y diseño más clásico, pero su uso no deja de sumar polémicas.
En el Reino Unido y en otros países donde opera la red de clubes privados Soho House, el uso de estas lentes está prohibido. El motivo: clientes y trabajadores no quieren ser grabados sin consentimiento. ¿Cuál es la diferencia con un móvil? Pues que un teléfono se levanta y el gesto de grabación es más intuitivo. Con las gafas es muy complicado saber si alguien te está filmando. El caso de Soho House es particular porque en sus locales fundamentan su valor de marca en la privacidad que garantizan a sus usuarios, entre las que hay muchas figuras públicas.
A esta batalla se han sumado salas de teatro o conciertos, que intentan evitar que se graben sin autorización los espectáculos.
Precisamente, de este tipo de situaciones, de tantas personas que no sabían que estaban siendo grabadas, surgió el LED presente en la montura. Si te están grabando, así podrás saberlo. El problema es que la luz es muy pequeña y las «víctimas» aseguran que no capaces de percibirlo. De ahí la polvareda. Medios como The Guardian o The Telegraph las han denominado como «gafas espía» o «gafas de pervertido» refiriéndose a las grabaciones sin consentimiento, pero también a los creadores de contenido que fueron censurados por sus seguidores por haber promocionado este dispositivo.
Daily Mail publicó testimonios de personas que habían sigo grabadas sin saberlo tanto en la calle como el transporte público.
Esta situación llegó aún más allá cuando dos estudiantes de Harvard hicieron público el proyecto I-XRAY (que identificaba a desconocidos por la calle cruzando la imagen de las gafas con IA), el vídeo se volvió viral y en plataformas como Reddit se generalizó la etiqueta de «herramienta de espionaje en tiempo real».
Según informaba Wired el pasado junio, Meta había incluido de forma discreta la tecnología de reconocimiento facial para sus gafas inteligentes en una aplicación descargada en millones de teléfonos inteligentes, la cual es capaz de identificar a las personas capturadas con la cámara incluida en las propias gafas. Un análisis de este medio descubrió que se había inyectado el código de forma silenciosa en la app durante sus actualizaciones. Conocido como Name Tag, una vez activado, alertaba al usuario cuando reconocía a alguien. A los pocos días, la firma aseguraba que había retirado este código.
«Espía»
Términos como «gafas espías» han provocado un daño profundo en el producto y ha obligado a Meta a implementar actualizaciones de software obligatorias que desactivan la cámara por completo si los sensores detectan que el LED de aviso frontal ha sido tapado, pintado o manipulado.
Meta decidía así el pasado mes de julio poner freno a la proliferación de vídeos grabados en secreto en Instagram en los que se usan las gafas. Son grabaciones que buscaban llamar la atención con bromas desagradables en lugares públicos. Era la reacción a los vídeos que no paraban de multiplicarse con bromas a personas anónimas que llegaron a convertirse en acoso. Muchas de ellas estaban dirigidas contra empleados de tiendas o de restaurantes de comida rápida, y de supuestos seductores que se graban mientras se acercan a mujeres en lugares como gimnasios o la calle sin que los objetivos sean conscientes de que están siendo grabados, como recogía Business Insider.
«No queremos que la gente grabe vídeos de otras personas a escondidas, las acose y luego los publique en nuestra plataforma», decía el director ejecutivo de Instagram, Adam Mosseri, en un vídeo compartido en la propia red social.
Las ventas
Quien piense que todo esto puede desanimar a los usuarios, las gafas de Meta y Ray-Ban se venden y mucho. Según sus datos, solo en 2025 se vendieron 7 millones de unidades, triplicando todo lo que habían vendido los años anteriores y dominando el mercado de las gafas inteligentes, con una cuota de mercado del 80 %. Hay modelos a partir de 320 euros, aunque hay otras opciones en otras marcas más baratos.
El último lanzamiento llegaba a España en el mes de junio -las Meta Glasses- por 309 euros y 26 modelos distintos.