Con sus canalizadores anulados, a España le costó atacar

Jorge Otero

QATAR 2022

MOLLY DARLINGTON | REUTERS

28 nov 2022 . Actualizado a las 11:19 h.

Alemania salió con una presión muy fuerte. Se jugaba todo en este partido y esa necesidad se notó. España se mantuvo en su filosofía, aunque en ese inicio corto llegó a correr demasiados riesgos. No encontró la espalda de los rivales, para hacerlos correr. Alemania quiso fortalecer su centro del campo y defendía con tres frente a los tres atacantes españoles. Gavi y Pedri no fueron capaces de deshacerse de su marca y la selección perdió a los principales canalizadores de su juego ofensivo. Le costó atacar. A raíz del gol, España quiso bajar un poco el ritmo, que Alemania no alcanzara su velocidad de crucero, y dio un paso atrás. Le faltó determinación. Los cambios de Flick le vinieron muy bien a Alemania. Se quedó con un delantero fijado y la entrada de Sane le dio mayor verticalidad. España tenía miedo a perder lo que tenía. A pesar de la velocidad que tiene, igual la salida de Nico Williams no ayudó tanto a la selección, que necesitaba en esa fase del partido a alguien más para tener el balón, atraer rivales y romper un poco el ritmo. Tampoco fue capaz de sacar rendimiento a las pérdidas de Alemania.

El grupo se ha puesto muy emocionante. Pese al resultado, España es la que mejor lo tiene para clasificarse. Y sabe que no puede dormirse, porque tiene el precedente de Japón con Alemania. Aunque le valga el empate, saldrá seguro a ganar el partido y tiene que aspirar a ser tan contundente como lo fue en el partido contra Costa Rica.