Un mero a la brasa y tortilla española para darle la bienvenida al rey emérito en su segunda visita del año a Sanxenxo
SANXENXO
Llegó a la una y media en avión a Vigo y acudió a comer al Muiño da Chanca, en Meaño
13 may 2026 . Actualizado a las 18:35 h.Una nueva regata de la Liga Nacional de la clase 6 metros de vela es el motivo por el que el rey emérito regresó este miércoles a Sanxenxo apenas un mes después de haber pasado su primer fin de semana del año en la capital turística. La temporada de vela lo convierte siempre en un asiduo del Real Club Náutico de Sanxenxo, aunque en la última visita se limitó a ver la prueba desde una embarcación auxiliar acompañado de la infanta Elena. Mantuvo un perfil bajo, solo interrupido por sus salidas habituales a los restaurantes de la zona. Por el momento, se desconoce si algún miembro de la familia real lo visitará este fin de semana. En esta visita, la segunda de este 2026, Juan Carlos I apenas ha tenido tiempo para descansar.
Llegó al aeropuerto de Vigo sobre la una y media de la tarde en un avión privado procedente de Cascais. Como ya es habitual, su amigo Pedro Campos lo estaba esperando a pie de escalera para ir a comer. En esta ocasión no se dirigieron a la casa que el presidente del RCNS tiene en Nanín, hubo un cambio de planes sobre su rutina en las Rías Baixas. El rey emérito descubrió un nuevo restaurante de la comarca de O Salnés. No fue D’Berto, donde ya es uno más de la familia, Juan Carlos I cambió O Grove por Meaño. Se sentó a la mesa de Muiño da Chanca, un lugar muy popular en la zona, donde posó con le equipo de cocina y los dueños, los hermanos Domínguez, tras comer un mero de la ría a la brasa, tortilla de patatas y empanada de chocos. Y de postre, filloas.
Por la tarde, tocó descansar para afrontar la regata del fin de semana. El Bribón saldrá a competir el póximo viernes. Queda saber si el padre de Felipe VI manejará la caña o verá la prueba desde fuera. Es la tercera jornada de la Liga Nacional de la clase 6 metros de vela.