Sanxenxo defiende la compra de un suelo urbanizable en Miraflores para evitar el impacto visual de 400 viviendas
SANXENXO
El regidor quiere integrar el ámbito en la oferta de turismo de naturaleza del municipio
06 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La adquisición del suelo urbanizable número 11 en Miraflores, aprobada por el pleno de la corporación de Sanxenxo el pasado lunes, obedece, según el alcalde Telmo Martín, a una medida destinada a evitar la edificación de unos terrenos que tendrían importante impacto visual en la localidad.
El regidor justificó la negociación con la Sareb, entidad propietaria de los terrenos de este ámbito. «Cómprase porque é unha zona onde se poderían facer máis de 400 vivendas e non queremos que se faga ningunha vivenda aí». Añadió: «Como moito, ao mellor, facer unha unifamiliares pegadas ao núcleo de Aldariz, pero o resto ten que ser unha zona de esparcemento para recuperar o Camiño Real tan demandado».
El alcalde admitió que la negociación entre el Concello y la Sareb «está sendo dura», pero reiteró su confianza de que acabarán con éxito para que este suelo urbanizable pase a ser de titularidad municipal este mes. La financiación se hará también con cargo al préstamo que le aporta la Xunta al Ayuntamiento para conseguir suelo de estas características. Martín precisó que, de todas maneras, la prioridad en la negociación con la Sareb es Xuncablanca, en Vilalonga, para viviendas sociales, y que la compra del área de Miraflores obedece a una estrategia de impacto paisajístico, entre otros aspectos.
Cien mil metros cuadrados
La superficie de los terrenos de Miraflores es amplia, de unos 100.000 metros cuadrados, razón por la que cabían en este ámbito las 400 viviendas previstas en el planeamiento y que ahora ya no se construirán.
«Se o compra o Concello é para protexer ese ámbito, para poñelo en valor, como una zona verde, de bosque. Non é un área para ir a pasear todo o mundo alí porque ten moita pendente, pero é un lugar marabilloso».
Antes de que estos terrenos acabasen en manos de la Sareb, este ámbito lo adquirió en su día Fadesa, pasando a Martinsa y finalmente a la Sareb. El cambio de la titularidad de los terrenos a la Administración local facilitará no solo su preservación y también contribuirá a futuras actuaciones ambientales y turísticas como rutas de senderismo y un uso público del ámbito.