Cómo ponerle puertas al mar

Proyectos para frenar la erosión en Pescadoira y A Carabuxeira para el 2021


pontevedra / la voz

La alteración de las corrientes marinas por otras portuarias supusieron un golpe para las playas de Pescadoira, en Bueu, y de A Carabuxeira, en Sanxenxo. En ambos casos, la arena fina ha desaparecido arrastrada por el mar y en su lugar, en mayor o menor medida, ha quedado al descubierto un lecho rocoso. Los vecinos lamentan la pérdida de estas dos referencias costeras, que comparten además de su deterioro ambiental su ubicación como playas urbanas, una enclavada en el casco urbano buenense, y la otra en la entrada dela capital turística de las Rías Baixas. Y en el 2021 las dos afrontarán la ejecución de proyectos destinados a frenar la erosión y devolverles, en cierta medida, su aspecto original.

La pérdida de arena en Pescadoira fue tan considerable que en los primeros años de este siglo cada invierno se repetía la misma historia. Bastaba el primer temporal para que las olas excavasen por debajo el paseo y este se viniese abajo o se hundiese. Todos los años se reparaba y todos los inviernos se volvía a agrietar, ceder o caer. La demolición de la prolongación del espigón del puerto, que había alterado las corrientes, no era viable. En su lugar, las Administraciones competentes se decantaron por otra solución más viable, y que a modo de tentativa funcionó a medio plazo, pero que hace tiempo que ya se ha visto superada por la fuerza del mar.

La arena de Pescadoira no se había perdido en la ría. La playa había basculado y los áridos de su extremo este se posaron en la otra punta del arenal. Con la ayuda de excavadoras y camiones se trasladó otra vez una buena parte de esa arena hasta su lugar original.

Para impedir que el mar volviese a hacer de las suyas y llevarse la arena por segunda vez, se construyó una empalizada a medio camino de este tramo litoral. Las estacas iban desde el muro de contención del paseo hasta entrado en el mar. No estaban excesivamente juntas para permitir el flujo del agua, pero se esperaba que sirviese para evitar el arrastre de la arena.

Con el paso del tiempo, la obra ejecutada se volvió inservible. Quizás porque la empalizada no parece que tuviese mucho mantenimiento -hoy no queda ni una estaca-, o quizás porque la arena se seguía filtrando igual.

Ahora se trata de elaborar un proyecto que defina cómo se corrige este basculamiento. Portos de Galicia ha destinado 95.000 euros a esta iniciativa, que prevé el diseño de un espigón de escollera que parte del espigón semisumergido del muelle de Curro, con una orientación oblicua a la estructura existente. Se busca así retirar la arena acumulada y extenderla en la zona este y central de la playa. Se espera que esta solución, con una estructura más firme en el medio de la playa frene o al menos aminore la pérdida de arena y así salvar lo que queda de la playa.

En A Carabuxeira, en Sanxenxo, los planes del Concello están mucho más avanzados que en su homóloga buenense. Como en Pescadoira, la ampliación del espigón portuario alteró las mareas y los áridos que se perdieron, están ocultos bajo el agua justo en frente de lo que antes fue un arenal y ahora es un pedregal.

La primera fase de los trabajos está ya adjudicada y dispone de las bendiciones de Costas y de Portos. El proyecto que se pondrá en marcha en Sanxenxo supondrá la colocación de una barrera de 70 metros lineales de tubos geotextiles que evitarán la erosión. Está previsto que a principios del próximo año, se inicie el dragado y bombeo de 10.000 metros cúbicos de arena depositados frente a este tramo litoral, para devolverlos a su lugar original. La barrera aspira a impedir que las olas se la vuelvan a llevar.

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