Detenido el experto en «simpas» que en su día robó un coche en Holanda y lo condujo hasta Sanxenxo

Ana Barcala / Marcos Gago PONTEVEDRA

SANXENXO

Embistió a la patrulla de la Guardia Civil y protagonizó una espectacular persecución por Portonovo

20 ene 2020 . Actualizado a las 20:21 h.

La Guardia Civil de Vilagarcía detuvo en la tarde de ayer en Noalla a un vecino de Cambados con doble nacionalidad, española y belga, tras una espectacular persecución y después de que este hombre embistiese contra un coche oficial de la Guardia Civil en un control organizado para su detención en Sanxenxo.

El detenido, que mañana pasará a disposición judicial en Cambados, detectó el operativo de la Guardia Civil e hizo caso omiso a las indicaciones de los agentes para que se detuviese, acelerando su vehículo, un deportivo de alta gama, y superando el control tras golpear lateralmente al coche patrulla de los agentes.

Comenzó en ese momento una espectacular persecución por carreteras de Sanxenxo y Portonovo que concluyó con la detención de este hombre, de 34 años de edad, en un vial de Noalla.

El detenido estaba en busca en captura por infinidad de delitos. A los de estafa, hurto o sustracción de vehículos suma ahora su implicación en un atentado contra agentes de la autoridad y otro contra la seguridad del tráfico.

El joven detenido ayer es un viejo conocido de la Guardia Civil de Pontevedra, un especialista en «simpas» que acumula estafas en hoteles y restaurantes que abandonada sin pagar los servicios consumidos y que demuestra un gusto especial por los coches de alta gama. Ayer conducía un Aston Martin que puede alcanzar en el mercado de segunda mano un valor superior a los 50.000 euros. 

Este hombre, que alterna su residencia entre Cambados y los Países Bajos, fue detenido ya en Sanxenxo por la Guardia Civil el pasado verano por el robo de un coche de alta gama que probó en Holanda y condujo hasta las Rías Baixas.

En aquella ocasión el ladrón entró en un concesionario de vehículos usados y se interesó en la compra de un Mercedes. Como condición para firmar el contrato, pidió probar el coche durante un corto recorrido, que prolongó hasta llegar a Sanxenxo. Una vez en el municipio cambió las placas de matrícula por unas españolas duplicando las de un Mercedes, de un modelo diferente, propiedad de un vecino de Noalla.

En aquella ocasión fue detenido en un control rutinario en el que la Guardia Civil comprobó las placas del vehículo, desconfiando de su origen debido al amplio historial delictivo del conductor.