Turismo: mejor calidad que cantidad

SANXENXO

El abarrote de visitantes este verano en las Rías Baixas obliga a repensar hacia qué modelo nos dirigimos. Lo inteligente es aprender de los errores de otros para prevenir

10 sep 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Parece que Galicia y en particular las Rías Baixas, precisan una redefinición del modelo de negocio turístico, pues la tendencia por la que transitamos tras el llenazo de este verano, conduce a terrenos inquietantes. Imitar modelos ya agotados en otras regiones del Estado basados solo en sol, playa y alcohol a reventar, resultaría desalentador. Nunca fuimos ese target. Es obvio que aún estamos lejos de disparates como los que ocurren con ciertos destinos mediterráneos. Ni somos Magaluf ni la Barceloneta pero tampoco deberíamos desentendernos y permitir que los próximos años la tendencia cabalgase desbocada hasta llegar a semejantes techos.

Lo inteligente será aprender de los errores de otros para prevenir. Llegará un punto en que no importe tanto la cantidad como la calidad del turismo que recibamos y deseemos.

La presión de miles de turistas sobre las poblaciones, si superan un punto de equilibrio, resulta atosigante. Sanxenxo es el ejemplo más evidente. Cuando una villa de 12.000 habitantes se convierte en un enjambre de 120.000 personas entre julio y agosto, resulta difícil que no terminen saltando las costuras.