Los «aqua karts» llegan a Sanxenxo

Probamos el vehículo acuático de moda: 22 euros, una vuelta de 8 minutos

j.b.

Solo se necesita el pie derecho y un chaleco para poder manejar un kart acuático en Sanxenxo. Suena raro. Pero tras diez años intentándolo, por fin está ya al alcance de todos los que quieran probarlo. Un lago de 30.000 metros cuadrados es el espacio donde se puede disfrutar de esta novedad.

El funcionamiento de los aqua karts es más sencillo de lo que parece. La única tarea es la de acelerar y girar el volante. Todo esto sentado como en el sofá de casa. Así de fácil. En el caso de pisar a fondo, la velocidad impresiona. Pero debido a su estructura, es imposible volcar, lo que da mucha seguridad. Una vez dentro del vehículo, en ningún momento se tiene la sensación de poder caer al agua. Incluso aunque parece imposible, sales del aqua kart totalmente seco. Tan solo circulando a una velocidad excesiva es cuando el agua llega al cuerpo. De todas formas, sería algo de agradecer en estos meses de calor. 

No es una moto de agua

La primera impresión que se viene a la cabeza al llegar allí es la de ver motos de agua sobre el gran lago. Pero no son tantos sus parecidos. Aunque compiten en el mismo sector, la sensación al tener el control es muy distinta, sobre todo por su comodidad. Según el propio promotor de esta idea, José López Rivas: «En estos aqua karts ya se ha montado desde gente de 14 años hasta mi madre, que tiene 83. Eso es por la comodidad y la seguridad, en una moto de agua sería impensable».

Lleva algo menos de un mes en funcionamiento, pero los clientes ya llegan de toda Galicia, e incluso de España o Portugal. El precio es un poco mayor que el de los karts convencionales, pero el disfrute también lo es. Los ocho minutos al volante parecen ser solo uno. El buen tiempo ayuda, y la experiencia garantiza un buen rato de diversión sobre el agua.

Parques acuáticos: una opción fresquísima para disfrutar del verano

En diferentes puntos de Galicia se puede disfrutar entre piscinas y toboganes. Se trata de alternativas ideales para aquellos que no les llama la atención nuevos inventos como los aqua karts. También son aptas para los que tienen que llevar consigo a los más pequeños de la familia, con opciones más ajustadas. La diversión en estos sitios está asegurada bajo el agua. 

A coruña

Aquapark de CercedaEl más conocido de toda Galicia, tanto por su gran tamaño como por su variedad de piscinas con atracciones y toboganes. También hay yacusis, trampolines e incluso piscina con olas. Lo pueden disfrutar tanto adultos más atrevidos, como los más pequeños de la familia. Se encuentra a mitad de camino entre A Coruña y Santiago, concretamente en la comarca de Ordes. El precio para adultos ronda los diez euros, el de los niños los cinco. En su interior también cuenta con grandes zonas ajardinadas. Esto permite pasar allí el día entero, incluso tomando el sol. Se puede salir del parque y volver a entrar sin tener que pagar, lo que muchos utilizan para ir a comer por la zona. Por su oferta y sus características, se podría decir que es único en toda la comunidad. Permite pasar a personas de todas las edades una jornada entretenida y divertida. Un plan que no se hace cada día.

Lugo

Piscinas de Antas de UllaEstas piscinas son ya un referente en la provincia. El acceso no tiene ningún coste y están situadas en el pleno centro de Antas. Durante el verano acoge a gente de todas las parroquias cercanas, ya que es una de las pocas opciones para sobrellevar el calor. Contiene toboganes para niños y adultos. Las piscinas son variadas, una de ellas de hidromasaje. 

Ourense

Piscinas de MonterreiEn este caso, el precio es de 2,30 euros para los adultos y 1,30 para los menores de 18 años. Están situadas muy cerca del centro de la ciudad de Ourense, a apenas quince minutos en coche. El recinto lo conforman un conjunto de seis piscinas. Una de ellas cuenta con tobogán de gran tamaño para los más valientes.

Pontevedra

Piscinas de Samil. Se trata de un conjunto de tres piscinas municipales, con un gran tobogán incluido. Están construidas muy cerca de la playa de Samil, por lo que sus vistas son realmente espectaculares. No se trata de un parque acuático, pero las instalaciones tienen su encanto. Por supuesto es una buena opción para aquellos que huyen de la playa. La entrada es totalmente gratuita. 

Portugal

Parque acuático de Fafe. En este caso, el norte de Portugal es el protagonista. Concretamente a una hora y media en coche desde Vigo. Este parque acuático está totalmente dirigido a todos los niños menores de 10 años. Así, las aglomeraciones no son comunes y las esperas para los toboganes tampoco. Los niños tienen que pagar cinco euros, los adultos el doble. 

Parque acuático de Amarante. Un poco más caro pero con buenas instalaciones. Este parque acuático cuesta 8,50 euros a los menores de 11 años, pero 17 a los mayores. Cuenta con multitud de toboganes, pistas rápidas, piscinas y una zona infantil. Lo ideal es ir durante la semana, ya que los sábados y domingos se encuentra bastante lleno. Está situado en un entorno espectacular con vistas al río.

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