La «marca Sanxenxo» debe quedar a salvo

El impacto negativo del reciente anuncio sexista para contratar camareras «con buen pecho» fue contrarrestado por la rápida denuncia del Concello y la patronal local

Pocos saben como la patronal del turismo lo que ha costado construir la «marca Sanxenxo».
Pocos saben como la patronal del turismo lo que ha costado construir la «marca Sanxenxo».

Comparto la sensación agridulce que deduzco también siente Susana López Abella ante el anuncio sexista de un pub de Sanxenxo que reclamaba aspirantes a un puesto de camarera «con buen pecho y mínima experiencia» y la reacción social que ocurrió a las pocas horas de su inserción en la web Milanuncios.com. Entiendo que la secretaria xeral de Igualdade de la Xunta de Galicia sienta «bastante frustración» ante semejante anuncio ilícito frente a los miles de euros anualmente gastados por las instituciones públicas en campañas mediáticas para concienciarnos contra el machismo que es el caldo de cultivo de toda clase de violencia de género.

Desde hace años conozco a Susana López, de cuyos desvelos y esfuerzo personal e institucional no dudo y sé cuanto le duelen estos retrocesos. Pero al menos siente también el cierto alivio que depara «la prontitud de las denuncias que este tipo de anuncios ya cosechan entre las instituciones», como decía la secretaria xeral en las declaraciones que recogía La Voz de Galicia esta misma semana.

Ciertamente la pronta reacción del Concello de Sanxenxo, a través de la Concejalía de Mujer y del CIM local, que denunciaron el aberrante anuncio a las pocas horas de su aparición, propició la apertura de una investigación por la Brigada de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil. Se trata de una unidad acreditadísima, cuyo nivel de resolución está tan acreditado que aguardo que pronto sepamos qué tipo de irresponsable hay detrás de semejante bazofia.

Aguardemos que el asunto acabe en juicio y en una deseable condena. Porque lamentablemente, en la mayor parte de los casos denunciados, no existe una consecuencia punible. El Observatorio de la Mujer tiene conocimiento de cientos de quejas cada año por publicidad sexista pero desde 2004, solo cuatro casos se han judicializado y en tres de ellos con condenas a las empresas.

Por cierto, en el caso de Galicia, resulta inquietante la reiteración de este tipo de reclamos de trabajo siempre en la misma web en cuestión. Aunque Milanuncios.com retiró inmediatamente el anuncio de Sanxenxo como semanas antes aquel otro de Ordes que buscaba una camarera «un poco puta», este portal informático actúa siempre a remolque de la reacción social, institucional y mediática, pues su primera intención es la de trasladar la responsabilidad al anunciante.

Por último: la difusión que ha tenido el asunto tiene un efecto contrapuesto también para Sanxenxo. Inicialmente se puede pensar que constituye una mala publicidad para la villa y particularmente para su sector de hostelería que, sin embargo, también reaccionó de inmediato con el rechazo e indignación expresados en su nombre por Francisco González, presidente del Consorcio de Empresarios Turísticos. Pocos saben como la patronal local lo que ha costado construir la «marca Sanxenxo» como para permitir que un energúmeno les eche encima semejante baldón.

La cenicienta del campus

Los alumnos de Restauración han vuelto a salir a las calles de la ciudad a demostrar su malestar por el retraso que acumula el reconocimiento universitario de sus estudios. Se sienten «defraugrados», según el juego de palabras que resume como eslogan la frustración causada por la demora en obtener su adscripción a la Universidad de Vigo y por tanto la consideración de grado para la titulación que cursan.

La Escola de Conservación e Restauración de Bens Culturais de Galicia, según la denominación oficial del centro de enseñanza que comparte edificio con la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra, lleva 25 años asentada en la ciudad de Pontevedra. Sin embargo, pese a ese cuarto de siglo de presencia entre nosotros, Restauración no se ha podido despojar de cierto halo de cenicienta entre los títulos que se cursan aquí.

En sus aulas se han formado las últimas generaciones de restauradores que trabajan tanto en Galicia como en otras comunidades autónomas. Pero la ausencia del reconocimiento como grado universitario les limita el radio de acción laboral. Al negárseles una titulación reconocible en Europa, se les capa la posibilidad de una movilidad laboral internacional.

Alumnado y profesorado de Restauración están «defraugrados» pero no resignados. De modo que ellos sí se pueden beneficiar de la inercia de unas nuevas elecciones generales para que el Parlamento resultante empuje la definitiva adscripción de las enseñanzas artísticas superiores a las respectivas universidades.

Comandancia rica y pobre

La Guardia Civil confirmó que necesita ampliar dependencias de la Comandancia asentada en A Barca, como por otro lado cabía prever desde hace años. Lo que resulta una manifiesta imprevisión es que se condicione a problemas presupuestarios la posible ejecución de esa ampliación cuando se está dejando pudrir el edificio de la vieja Comandancia en la calle Loureiro Crespo desde hace casi ocho años. El inmueble, valorado por Hacienda en casi dos millones de euros, es ahora un solar ruinoso frecuentado por okupas. Como pasa con otros antiguos edificios públicos de la capital de la provincia que han quedado en desuso después de cerrados.

Es hiriente para el contribuyente que las Administraciones públicas observen tan poca seriedad en el gasto público dando una sensación de dispendio tan enojosa.

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