Pontevedra corona al portugués Vasco Vilaça como campeón del mundo de triatlón

Nieves D. Amil
nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

La final de las Series Mundiales la gana el australiano Matthew Hauser, pero la ventaja del luso toda la temporada le otorga el título. Antonio Serrat queda trigésimo quinto: «Es una pena ver a la gente animando y no poder sacar el mejor ritmo»

28 sep 2026 . Actualizado a las 12:24 h.

Pontevedra despidió las Series Mundiales de triatlón con una carrera masculina que no se decidió hasta el último segundo, cuando Matthew Hauser y Vasco Vilaça esprintaron sobre el tapiz azul para ver quien se coronaba a orillas del Lérez en la gran final. El australiano cruzó la meta un paso por delante y se llevó la victoria, pero no pudo arrebatar el título mundial al triatleta portugués que llegaba a la última prueba del año con el oro casi asegurado. Controló la carrera desde el agua con Hauser haciéndole sombra en la bicicleta y sobre todo en el segmento a pie. Pero Vasco Vilaça llegaba a ese último tramo con el apoyo de su compatriota y auténtica revelación del campeonato, Ricardo Batista.

Los tres corrieron solos prácticamente toda la carrera a pie hasta que Alex Yee los alcanzó tras una remontada de infarto. El británico, campeón del mundo y oro olímpico, amenazaba con adelantarlos, pero el esfuerzo de los primeros kilómetros ya le pasaba factura. Y es que redujo 45 segundos en la carrera. Arrancó el segmento a pie con esa diferencia y logró reducirlo a solo cuatro segundos en el último tramo del circuito. Alcanzó al grupo de cabeza muy pronto y corrieron juntos hasta llegar a la línea de meta. El esprint de Hauser y Vilaça era inalcanzable para Yee, que entró tercero, seguido de Batista.

La final celebrada en Pontevedra entrega a Vasco Vilaça su primer título mundial después de un segundo puesto en el 2020 y del tercero del año pasado. El australiano Matthew Hauser mantiene la segunda posición, mientras el bronce es para Ricardo Batista, que rompió a llorar tras cruzar la meta. No se lo podía creer. Era su primer bronce mundial. Y un día histórico para Portugal con doblete en el podio del título más codiciado en el triatlón.

El brillo en la última carrera de las Series Mundiales lo pusieron los triatletas portugueses, pero España se coló en el top diez con el trabajo de Roberto Sánchez Mantecón. El valenciano hizo una gran carrera a pie y fue remontando posiciones hasta llegar al octavo puesto en la final de las Series Mundiales. Tras él, Alberto González, décimo sexto, David Cantero y Antonio Serrat cerraron una carrera emocionante y en una ciudad única.

El triatleta vigués Antonio Serrat, en la final de las Series Mundiales que se disputó en Pontevedra
El triatleta vigués Antonio Serrat, en la final de las Series Mundiales que se disputó en Pontevedra Martina Miser

La tristeza de Serrat por no ganar en Pontevedra: «Es una pena ver a la gente animano y no poder sacar el mejor ritmo»

El triatleta vigués llegó en el puesto trigésimo quinto a 4.09 minutos del primer clasificado

Antonio Serrat no está satisfecho con la carrera que hizo. Quedó trigésimo quinto y cruzó la meta con 4.09 minutos más que el australiano Matthew Hauser. Lo lamenta en lo profesional, pero sobre todo en lo personal. Corría en la ciudad donde se formó como triatleta y quería devolverle a Pontevedra todo lo que le había dado. «Es una pena ver a la gente animando y no poder sacar el mejor ritmo», señaló el triatleta portugués tras finalizar la carrera a pie en Centro de Tecnificación Deportiva (CGTD) que se venía abajo en cada pasada de los deportistas. Apoyaron a los españoles y en especial a Antonio Serrat, el de casa. Pero no fue su mejor día. «Der todo se aprende y se saca algo positivo», señaló a modo de consuelo.

En el segmento a nado consiguió recortar diferencias con el grupo de cabeza, pero en la carrera a pie no fue capaz de mantener el ritmo y corrió en solitario. Lamentó su puesto y felicitó a su compañero de selección, Sánchez Mantecón, que firmó un octavo puesto, al atravesar la meta 1.24 minutos por encima del ganador. La decepción de Serrat no se trasladó a la grada, que coreó su nombre en cada uno de los 40 kilómetros que rodaron por el centro de la ciudad y los diez que hicieron corriendo. Además de Hauser, los pontevedreses son los otros ganadores.