La ciudad se prepara para la Feira Franca, que celebra su 25 aniversario. Comercios de telas, de alquiler de trajes y establecimientos de hostelería ultiman los detalles para que nada falte
03 sep 2026 . Actualizado a las 19:53 h.Falta una semana para que Pontevedra vuelva al año 1467, cuando el rey Henrique IV concedió a la ciudad el privilegio de celebrar un mercado libre de impuestos, una «feira franca». 559 años después, hostelería y comercios locales se preparan para revivir por dos días —el viernes 4 y el sábado 5 de septiembre— aquel esplendor de la Pontevedra del medievo.
La de este año será, como resaltó el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, «unha Feira Franca especial», con motivo de su 25 aniversario. Dentro de las novedades establecidas para este evento singular, se incluye una iniciativa de cerveza artesanal o el cambio de localización del hospital de campaña a la planta baja de la Casa Consistorial. La temática elegida es «As tabernas», un lugar de reunión para el pueblo medieval.
Será un día en el que los vecinos disfrutarán de largas comidas junto con sus familias o amigos luciendo trajes medievales. En el caso de las mujeres abundan los trajes de mesonera, princesa, campesina o guerrera. Mientras que en el caso de los hombres, destacan los trajes de mercenario, monje medieval, príncipe o campesino. Los precios de estos trajes varían en función de si están disponibles para compra o para alquiler. El alquiler está entre los 30 y los 50 euros. Si se opta por comprar lo hay a partir de los 50 euros, los más económicos, aunque pueden llegar a valer hasta 200 o 300 euros, o más, según las piezas y los complementos que incluyan.
Comercios de trajes medievales
En Marilyn Coquette, una tienda dedicada a la corsetería, llevan 14 años dedicándose a fabricar trajes de Feira Franca. Su dueño, Joaquín Álvarez, y su mujer, Celeste Barros, realizan sobre 130 trajes al año. Joaquín Álvarez explica que «el traje se compone siempre de tres piezas. Los trajes de reina serían falda, corsé y bolso. Y los de guerrera, un arnés, un corsé y una falda». Sus trajes de mesonera cuestan entre 90 y 100 euros, y los de guerrera pueden llegar a 160 euros.
En otro local especializado, Entretelas los precios empiezan en los 70 euros para hombres y 85 en mujeres, aunque el alquiler se consigue a partir de los 35 euros. En Jomáfer, Alba Jiménez constata que tienen ofertas desde «50 euros los adultos y los niños 40». El precio es menor en los trajes de los pequeños y «las familias suelen ir conjuntadas», añade. «Para los niños se busca algo que sea muy cómodo», piensa María José Fontán de Entretelas.
Finalmente, María del Carmen Rodiño, de Traje Medieval, tiene precios que empiezan a partir de 200 euros, pudiendo llegar a los 1.000. «Cada año hago muy poquitos trajes, son trajes muy trabajosos. Ahora, tres o cuatro al año, nada más», asegura Rodiño. Aún así, alquila trajes a partir de 50 euros para esta fecha.
En Jomáfer y en Entretelas creen que el traje de mesonera es el triunfador de este año. No obstante, el complemento por excelencia sigue siendo la corona de flores. Todos los locales comparten que estas diademas son lo que más pide la gente: «Eso sale sí o sí. Tenemos un montón de coronitas de flores», asegura Joaquín Álvarez. Por su parte, Alba Jiménez coincide en que se demandan coronas de flores, ya que «tira más ese estilo clásico». Y María José Fontán añade que las suelen utlizar «para complementar, da igual que vayan de mesonera o de noble».
Respecto a la venta, locales como el Marilyn Coquette o Entretelas dicen que sus ventas se están reduciendo. «El año pasado se notaron menos ventas y este año va por el estilo», dice Joaquín Álvarez. María José Fontán añade que «de momento está un poco más parado que el año pasado». No obstante, en Traje Medieval se incrementan. «Hay más demanda para mí. Yo este año estoy trabajando muy bien», dice María del Carmen Rodiño.
Los restaurantes casi llenos
Estos trajes serán especialmente visibles en las grandes comidas de Feira Franca, donde se reunirán grupos de amigos o familiares para disfrutar de la fiesta medieval. El precio promedio de los restaurantes este año ronda los 45 euros. En muchos locales reservan solo para las comidas, y no se encargan las cenas, sino que estas se van sirviendo «obre la marcha», dice Juan Antonio Pérez, del Borona.
El menú de este local incluye «unos langostinos crujientes con una mayonesa de vaca, unas croquetas de calamar en su tinta, huevos rotos con jamón ibérico y codillo al horno», explica Pérez.
En otro local del centro histórico, el Loaira, la mayoría de comensales repiten de años previos: «El menú constará de salmón ahumado, nuestras croquetas caseras, marisco de día que se concretará en la fecha. Trabajaremos taco de bonito con una crema de vichyssoise. Y terminaremos con carrilleras de cerdo», explica su responsable Adrián García. Tampoco dispondrán de mesas para cenas y se dedicarán exclusivamente a las comidas. Por su parte, en el Restaurante Rúas ya tienen 180 comensales y las terrazas están ya ocupadas. «Por ahora nos quedan 4 o 5 mesas en el interior, pero en el exterior tenemos restaurante y cafetería todo completo», comenta Raúl Pacheco.
El clásico Carabela mantiene el mismo precio que los restaurantes anteriores e incluye café, vino, agua, refresco. «De momento tenemos la mitad reservado nosotros», dice su encargado, Andrés Malvar.
Tanto la hostelería como los comercios locales están prácticamente listos para vivir la Feira Franca. Los pontevedreses contarán con esta última semana para comprar o alquiler sus trajes medievales y cerrar las reservas.