«Gracias por acompañar a Manuel», el gesto de una familia de Pontevedra al equipo del hospital de día de oncología del Provincial

Cristina Barral Diéguez
Cristina Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

El hospital de día de oncología está en el Provincial, en Pontevedra
El hospital de día de oncología está en el Provincial, en Pontevedra ADRIÁN BAÚLDE

La hermana de Manuel Cuevas Álvarez recuerda que él «siempre me hablaba emocionado de vosotros; de lo bien tratado que se sentía, de vuestra empatía y profesionalidad»

28 ago 2026 . Actualizado a las 22:23 h.

Nueva carta de agradecimiento de la familia de un usuario de la sanidad pública de Pontevedra. En esta ocasión es la hermana de un paciente quien envió una misiva a todo el equipo del hospital de día de oncología del Hospital Provincial. La hermana de Manuel Cuevas Álvarez dice que la carta nació de las últimas conversaciones que tuvo con él. Hoy necesita compartirlo porque Manuel ya no puede. Y el Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra (CHOP) ha querido difundir su contenido, agradeciendo profundamente esos gestos de la ciudadanía, «que poñen en valor o compromiso vocacional, a sensibilidade e a vocación de servizo permanente dos profesionais que desenvolven o seu labor no eido da sanidade pública».

La familiar de Manuel cuenta que en esas conversaciones no evitaron hablar de miedos, incertidumbres y todo aquello que supone enfrentarse a la enfermedad. Dice la hermana que él «siempre me hablaba emocionado de vosotros». Alude a lo bien tratado que se sentía, de la empatía, la profesionalidad y esa «enorme calidad humana que encontraba en cada uno de vosotros». Destaca que aunque la quimioterapia es un camino difícil, lleno de momentos complicados, «vosotros conseguís que sea un poquito más llevadero». Dice que el trabajo de los sanitarios no consiste solo en administrar un tratamiento tan duro, sino también «en quitar miedos, transmitir confianza, escuchar, comprender y estar», arropando a personas que muchas veces llegan con el corazón encogido.

La hermana de Manuel incide en que detrás de cada paciente, hay una persona, pero también una familia y una historia, con sus miedos y una esperanza. «Hoy soy yo quien viene a deciros algo que Manuel ya no puede deciros personalmente. Y yo, en su nombre y en el de toda nuestra familia, quiero haceros llegar nuestro agradecimiento más profundo y sincero». Lo que más agradecen sus allegados es haber hecho sentir a Manuel que no estaba solo porque «esa sensación en determinados momentos de la vida vale muchísimo más de lo que las palabras pueden explicar».

Hace extensivas esas gracias por hacer lo mismo, cada día, con tantos pacientes que por desgracia tienen que recorrer ese mismo camino. «A veces vuestro trabajo quizá os parezca parte de vuestra rutina, pero para quien está sentado delante de vosotros puede significar muchísimo más», expone. Puede significar un poco de tranquilidad, esperanza y fuerza. La sensación de que alguien está ahí.

Y se despide con un gracias por vuestra profesionalidad: «Mi familia y yo estaremos eternamente agradecidos. Y yo, personalmente, guardaré siempre en mi corazón que Manuel se sintió cuidado, respetado y acompañado por vosotros».