Pontevedra alarga la noche para celebrar la Copa del Mundo

Nieves D. Amil
Nieves D. Amil PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

ADRIÁN BAÚLDE

MIles de personas se concentraron en la Alameda y las calles de la ciudad para animar a la selección

20 jul 2026 . Actualizado a las 14:43 h.

Hubo que esperar al minuto 106 para ver como Ferrán golpeaba con el interior un balón que vale oro. Y alcanza otra estrella. Pontevedra esperó para estallar en una madrugada agónica que se empezó a cocinar cuando el sol todavía brillaba. La doble pantalla instalada en la Alameda era una prolongación de las gradas del MetLife Stadium de Nueva York. No hizo falta Shakira, ni Justin Biber, la Alameda de Pontevedra tenía su pinchadiscos para amenizar la previa y un post que se hizo esperar más de lo que podían aguantar muchos corazones. Las pantallas en las plazas y las televisiones en las terrazas de los bares ponían la banda sonora a una noche en la que el fútbol hizo olvidar los debates previos y recordó algo que parece que se olvida. El fútbol se vive en la calle. El del Mundial y el de los niños y niñas que dan patadas al balón, pese a las quejas vecinales. Quizás Ferrán fue uno de ellos. 

Pontevedra disfrutó de la victoria y de ver como Borja Iglesias se enfundaba la bandera gallega para celebrarlo. No faltó la fiesta en ningún rincón de la ciudad. Las calles vacías durante el partido fueron recibiendo una marea roja con destellos de oro. Pero la alegría no era igual en todos los sitios, la Asociación Argentina del Rincón Criollo se quedó muda en el mismo minuto que España estalló. Pese a la derrota, la ciudad fue una fiesta entre rojos y albicelestes, como ya lo era horas antes en las colas de algunos establecimientos, como el 24 horas de Padre Amoedo, donde la cola se extendía varios metros por la calle. 

El ambiente en la calle se vivió en todos los concellos de la comarca y en algunos, como en Ribadumia, no faltó ni el humor ni la religión. Como ya venían haciendo en las eliminatorias anteriores, Barrantes sacó a su virgen roja en procesión para que le desease suerte. Tras la victoria, la fiesta, como en toda la comarca, se prolongó durante horas.

Hoy la ciudad amanece tranquila, con una resaca de oro que durará más de 106 minutos.