«Haber conocido la historia de los mundiales te deja claro que, si te atreves a hacer un pronóstico, probablemente te equivoques»

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / AGENCIA

PONTEVEDRA CIUDAD

De izquierda a derecha, Antonio Pacheco, Miguel Gutiérrez y Carlos Marañón, autores de «Guía poco práctica del fútbol español» y «El Mundial es para listos»
De izquierda a derecha, Antonio Pacheco, Miguel Gutiérrez y Carlos Marañón, autores de «Guía poco práctica del fútbol español» y «El Mundial es para listos»

El Pontevedra CF aparece en la «Guía poco práctica del fútbol español», cuyos autores han publicado también «El Mundial es para listos. 122 historias para saber más que los mayores»

14 jul 2026 . Actualizado a las 12:58 h.

Qué mejor que matar las horas previas al partido que enfrentará esta noche a España contra Francia para hacerse con una de las plazas en la final del Campeonato del Mundo de fútbol que deleitarse con El Mundial es para listos. 122 historias para saber más que los mayores, libro con el que Miguel Gutiérrez, Carlos Marañón y Antonio Pacheco, junto con las ilustraciones de Fernando del Hambre, realizan un viaje en el tiempo «por casi un siglo de Copas del Mundo en 122 historias sorprendentes» que buscan transformar al lector «en un experto del mayor espectáculo del planeta», remarcan desde la editorial geoPlaneta.

Pero es que, además, los tres primeros, junto al ilustrador argentino Lawerta, son autores también de Guía poco práctica del fútbol español, donde «se habla de los apodos del Cádiz, de los regates en bucle de Onésimo, de la camiseta-esmoquin de la Cultura Leonesa, de por qué la mascota del Leganés es muy superior a cualquier otra.. En definitiva, de las miles de anécdotas que conforman el imaginario sentimental de los 63 clubes de fútbol que han pasado alguna vez por Primera División». Un libro en el que no podía faltar el Pontevedra CF.

El apartado dedicado al conjunto granate arranca con una historia protagonizada por su entonces central Batalla en 1968, quien, antes de disputarse el último de los partidos de aquella jornada tenía una quiniela con trece aciertos. Solo le faltaba dar en el blanco con el último pronóstico para hacerse con un pleno. El problema, que aquel último encuentro enfrentaba al Pontevedra, su equipo, con el Zaragoza en La Romareda y él tenía una X, vamos, un empate... ¿Cómo terminó la cosa? Mejor, en el libro, en el que también se recogen anécdotas con la del gol do allo, tanto que permitió el ascenso a Primera, los orígenes del Hai que roelo! o la leyenda —«no hay documentación»— de que Cholo fue portada del periódico soviético Pravda.

Precisamente la publicación de este libro sumado al hecho que Carlos Marañón y Miguel Gutiérrez habían sacado El fútbol es para listos, mientras que Antonio Pacheco, junto con su hijo Nil Pacheco, había hecho lo propio con El básquet es para listos dio pie a que los tres aunaran esfuerzos con la vista puesta en el Mundial. «Poder hacerlo a seis manos es lo que me favorece. No es que me lo complique, me lo hace más sencillo», señaló Carlos Marañón, dejando claro que «intentamos que todo tenga una cierta unidad. No puede ser que cada uno seamos de nuestro padre y nuestra madre, pero jugamos un poco con que nos conocemos y qué sabemos hasta dónde podemos llevar nuestra, digamos, manera de ser íntima para que combine bien con cómo son los demás. Ya nos conocemos mucho, para lo bueno y para lo malo».

La coordinación

A la hora de coordinarse, optaron por dividirse el trabajo por épocas, de tal modo que Carlos Marañón «se ocupó de hablar del tema viejunismo, que es lo que más le gusta. Yo he cogido del 74 en adelante hasta el 1998», apuntó Antonio Pacheco, mientras que desde el 2002 hasta la actualidad lo asumió Miguel Gutiérrez. «Lo que sí que hicimos fue poner en común todas las historias y nos la íbamos aprobando los unos a los otros, pero, en realidad, el trabajo fue muy fácil repartirlo», acotó Marañón.

«Son historias que permiten que si, a lo mejor algo se te queda en el tintero, puedas hacer una pequeña referencia», reseñó Pacheco cuando se le pregunta por las anécdotas que pudieron quedarse fuera del libro, a lo que Gutiérrez respondió que «es la fórmula ideal para que a mí no se me haya quedado ninguna historia fuera». «Hay unos apartados, aparte de las historias que forman la numeración, esa especie de despiece, en términos casi periodísticos, que nos permite dar detalles que, a lo mejor, son más pequeños y no llegan a ser una historia entera o que puedes contar en menos palabras», incidió Pacheco.

Curiosamente, si bien a Gutiérrez no le sorprendió ninguna de las historias que abordó, porque «son las más recientes», no le ocurrió lo mismo con las que relataron sus compañeros: «Leyendo los Mundiales que han hecho ellos dos hay muchísimas historias muy curiosas, sobre todo, de los inicios». Le ocurre lo contrario a Marañón, a quien le «cuesta, cada vez más, fijar. Los recuerdos antiguos de cosas que, incluso, no viví, pero leí de crío, los tengo mucho más recientes que cosas que han pasado en el anterior Mundial de Catar, por ejemplo».

«Haber conocido la historia de los mundiales te deja claro que, si te atreves a hacer un pronóstico, probablemente te equivoques, pero lo va a ganar una de las seis selecciones que todo el mundo apunta. Me parece que si España está bien, tiene tantas opciones como la que más», sostenía Carlos Marañón en esta entrevista realizada en vísperas de que el balón comenzase a rodar.