La noche de fiesta que le robaron al Pontevedra: cronología de una última jornada difícil de olvidar

A. Davila PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

ADRIÁN BAÚLDE

El club granate ha elevado su queja a la Federación mientras esta da al Castilla por clasificado

26 may 2026 . Actualizado a las 09:27 h.

Hubo un momento, exactamente en el minuto 105 de partido, en el que Pontevedra entera creyó tocar el cielo. Pasarón rugía, los jugadores corrían descontrolados sobre el césped y cientos de aficionados celebraban una clasificación para el playoff de ascenso a Segunda División que parecía imposible apenas una hora antes. Pero aquella fiesta, la más inesperada y salvaje de la temporada, acabó convertida en una de las noches más extrañas, confusas y crueles que se recuerdan a orillas del Lérez.

Porque el Pontevedra estuvo fuera del playoff desde el minuto 3 de partido. Y porque también llegó a verse dentro en el 105. Lo que ocurrió este sábado fue una montaña rusa emocional tan exagerada que terminó pareciendo un pico vertical: del golpe absoluto del inicio a la euforia desatada del descuento. Y, finalmente, al vacío.

La tarde empezó torcida demasiado pronto. El gol del Real Avilés a los tres minutos colocaba ya al Pontevedra fuera de la fase de ascenso. Todo se complicó todavía más nada más arrancar la segunda parte, con el 0-2 visitante cayendo sobre Pasarón como una sentencia. El playoff parecía escaparse sin remedio. La decepción era absoluta. El equipo granate necesitaba una reacción heroica para mantenerse con vida y, durante muchos minutos, ni siquiera eso parecía suficiente.

Pero el fútbol, especialmente en Pontevedra, tiene cierta tendencia al dramatismo. El conjunto granate fue empujando el partido hacia un terreno emocional cada vez más irracional hasta llegar a un añadido eterno, de quince minutos, que acabaría convirtiéndose en leyenda… aunque fuese durante un rato.

El Pontevedra empató, y el resultado parecía que contentaba a todos. Pasarón explotó. Jugadores, técnicos y aficionados celebraban una remontada imposible que parecía valer un billete al sueño de pelear el ascenso. El estadio entero se entregó a una fiesta espontánea que se prolongó varios minutos sobre el césped.

Y quizá eso fue lo único verdaderamente real de toda la noche: la celebración. Porque después, como diría Arsenio Iglesias, «se la quitaron de los fuciños».

Los actores secundarios del espejismo

Mientras Pasarón seguía celebrando, aparecieron dos actores secundarios que reforzaban todavía más la sensación de clasificación consumada. 

El primero fue la cuenta oficial de redes sociales de Primera Federación e-Learning. Tras el empate final entre Pontevedra y Real Avilés, la cuenta dependiente de la Real Federación Española de Fútbol publicó un mensaje dando por hecha la clasificación granate para el playoff de ascenso. El mensaje fue eliminado más tarde, pero durante varios minutos sirvió como confirmación oficial de la gesta.

El segundo actor fue el propio Real Madrid. En la crónica del partido del Castilla publicada en la página web del club blanco, el filial madridista lamentaba que el empate ante el Guadalajara no hubiese servido para clasificarse para la fase de ascenso. Todo apuntaba en la misma dirección. O eso parecía.

El reglamento entra en escena

Sin embargo, mientras la fiesta seguía en Pasarón, comenzaron a surgir las primeras dudas. Algunas voces empezaron a advertir de que la resolución del triple empate entre Pontevedra, Castilla y Barakaldo podía no favorecer al conjunto pontevedrés.

Y ahí empezó otro partido. Uno de interpretación de la norma. Los aficionados eran, de repente, juristas interpretando un reglamento nada claro. La confusión nacía de la coexistencia de dos textos normativos diferentes. Por un lado, las Bases de Competición de Primera Federación parecían favorecer al Pontevedra en el desempate múltiple, ya que los granates terminaban con mejor diferencia de goles particular dentro de la liguilla entre los tres equipos empatados. Con ese criterio, utilizado también por la UEFA, el Pontevedra sería quinto.

Sin embargo, el Reglamento General de Competiciones de la RFEF, una norma de rango superior, añadía un matiz decisivo: los criterios debían aplicarse de manera excluyente. Eso provocaba que el Barakaldo quedase eliminado primero por puntuación y obligaba después a resolver un nuevo empate únicamente entre Pontevedra y Castilla. Ahí el filial blanco salía beneficiado gracias a su victoria por 1-0 en el Di Stéfano y el empate sin goles en Pasarón donde a los granates les anularon un tanto más que dudoso en el tiempo añadido.

La redacción ambigua y las diferencias entre ambos documentos generaron un caos interpretativo que parece terminar resolviéndose a favor del Castilla, si bien todavía no hay documento oficial publicado por parte del Juez de Competición.

Mientras todo eso ocurría en despachos y redes sociales, en Pasarón nadie sabía nada con certeza. Jugadores, cuerpo técnico, directivos y aficionados permanecieron durante más de dos horas esperando una comunicación oficial de la Federación que aclarase la situación. Pero no llegaba ninguna respuesta. Ni el Pontevedra ni el Real Madrid, con todo lo que significa el peso institucional del club blanco, parecían tener información definitiva. La incertidumbre se hizo total.

22.53: el giro definitivo

A las 22.53 horas reapareció la cuenta oficial de Primera Federación e-Learning. Esta vez ya no había espacio para interpretaciones, pues abría con la palabra «oficial» en mayúsculas. En la publicación de los cruces del playoff, el quinto clasificado del grupo 1 era el Real Madrid Castilla. El Pontevedra desaparecía de la fase de ascenso.

Más de una hora después, pasada ya la medianoche, el Real Madrid confirmó también oficialmente la clasificación de su filial para el playoff.

El último capítulo de esta noche surrealista llegó a la una de la madrugada. El Pontevedra CF emitía un comunicado oficial anunciando que presentaría un escrito ante la RFEF para mostrar su disconformidad con la clasificación publicada por la Federación. Era el último intento de aferrarse a una clasificación que durante unos minutos había parecido completamente real.

Ya el domingo por la mañana, la Federación hizo públicos los horarios para el playoff, dejando claro que el Real Madrid Castilla - Sabadell se juega el viernes 29 de mayo a las 21.00 horas. Un dato más que el club granate conoce a través de las redes sociales mientras el teléfono de Pasarón continúa sin sonar.

¿Y ahora qué?

Todo apunta a que la temporada del Pontevedra ha terminado. Tal y como dijo en rueda de prensa, Rubén Domínguez mantiene citados a sus jugadores para entrenar este lunes, pero el escenario deportivo parece ya irreversible.

Queda todavía la vía del TAD, aunque los precedentes no invitan precisamente al optimismo en cuanto a los tiempos. Esta misma semana el Numancia recibió una resolución favorable por la alineación indebida del Fabril en un partido disputado en diciembre. Para entonces, el filial deportivista ya estaba ascendido y el conjunto soriano eliminado del playoff a Primera Federación.

La justicia deportiva, muchas veces, llega tarde. Y quizá esa sea la sensación que queda en Pontevedra tras una noche imposible de olvidar: la de un equipo que celebró un playoff durante unos minutos… antes de descubrir que nunca había sido suyo. Esa sensación, la de la fiesta arrebatada, no es ajena en la casa granate. Once veces ha entrado este curso el FVS para anular un tanto ya celebrado. El del sábado, aunque sin cámaras, solo es un ejemplo más.