Unas madres reparten corazones ante la Xunta en Pontevedra para pedir que las reciba la inspectora educativa

Cristina Barral Diéguez
Cristina Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Un grupo madres y padres con hijos en el CEP Campolongo, en Pontevedra, se concentraron este viernes ante el edificio de la Xunta en Campolongo para reclamar que los reciba la inspectora
Un grupo madres y padres con hijos en el CEP Campolongo, en Pontevedra, se concentraron este viernes ante el edificio de la Xunta en Campolongo para reclamar que los reciba la inspectora SERGIO SUEIRO

Desde el 1 de diciembre esperan por esa entrevista. Denuncian la reducción de las sesiones de apoyo del profesorado especialista en el CEP Campolongo

16 feb 2026 . Actualizado a las 20:40 h.

Con una pancarta y pegatinas rojas con forma de corazón. Esa fue la intendencia con la que un grupo de madres con hijos en el colegio de educación primaria (CEP) Campolongo, en Pontevedra, se presentaron este viernes ante la Delegación Territorial de la Xunta en la ciudad. No importó el fuerte viento ni la lluvia para visibilizar su problema. Verónica Rial Freijeiro, que tiene una hija sorda en el centro, hizo de portavoz. «Estamos aquí porque desde el 1 de diciembre, que hemos pedido audiencia con la inspectora educativa, no nos recibe. Es debido a los recortes que ha habido en el colegio CEP Campolongo, en concreto, de las profesoras de Pedagogía Terapéutica (PT) y Audición y Lenguaje (AT), que las han recortado y muchos de los niños, tanto con discapacidad como de otros trastornos y síndromes, tienen menos sesiones», comentó esta progenitora. Lo que hicieron durante una hora fue hacerse ver y llamar la atención para que la gente que acudía al edificio administrativo de Campolongo se solidarizara con ellas.

Las madres señalaron que hay casos sangrantes. En la pancarta se leía: «Alejandra recíbenos», en alusión a la inspectora. Repartieron pegatinas con forma de corazón en un guiño a San Valentín, que se celebra este sábado, para que la gente sea solidaria, vea el problema y se empiece a sumar. «En el colegio somos 43 familias afectadas (con hijos con necesidades educativas especiales, NEE, y con necesidades específicas de apoyo educativo, NEAE), pero hay muchas más que debido a prejuicios o a miedo al sistema no se están pronunciando y queremos hacer que esas familias se unen a nosotras y luchemos juntas», señaló Rial Freijeiro. Otra madre, Olalla Rodríguez, aludió a que, además de esos casos más graves, hay otros trastornos menos graves, pero que también necesitan atención. «En un colegio con más de 400 alumnos, una orientadora no llega», recalcó.

Cristina Pérez, una de las madres, pone una pegatina a una persona en el exterior del edificio administrativo de la Xunta en Pontevedra
Cristina Pérez, una de las madres, pone una pegatina a una persona en el exterior del edificio administrativo de la Xunta en Pontevedra SERGIO SUEIRO

En el caso de la hija de Verónica Rial, además de ser sorda y de la reducción de las sesiones de PT y AL, hubo una incidencia en el colegio con un aparato, un micrófono que permite que la menor escuche mejor al eliminar el sonido ambiente. Ese dispositivo tiene un coste de menos de 300 euros. «En tres o cuatro veces se ha reclamado y sin el ok de Educación no pueden pedir ese aparato. Este miércoles mi hija tuvo cita con el foniatra del Sergas y le han dado el alta en logopedia. Nos dijo la doctora que las dificultades que ella presenta en este momento las tiene que trabajar una PT dentro del aula», expuso. Antes de concentrarse ante la sede de la Xunta, estas familias ya presentaron escritos por registro ante el CEP Campolongo, la Consellería de Educación, la Valedora de Pobo y el Defensor del Pueblo. La Valedora admitió a trámite la queja de Verónica Rial y reclamó por segunda vez un informe a Educación.

Respuesta de la Consellería de Educación

La Xunta se pronunció sobre la petición de estas familias, que apoya también la Plataforma Loita, a primera hora de la tarde. Un portavoz señaló, a preguntas de La Voz, que el CEP Campolongo cambió hace menos de un mes de inspector. «A nova persoa atenderá como corresponde ás familias. Ante o sucedido hoxe, cómpre lembrar que estamos falando de persoal funcionario», añadió. Desde el departamento de la Xunta insistieron en la respuesta dada el pasado 3 de febrero, cuando un grupo de familias se concentraron en la puerta del colegio. «O CEP Campolongo de Pontevedra conta coa dotación de docentes que precisa para atender as necesidades do alumnado, segundo os criterios da Inspección educativa, mesmo por riba do que lle corresponde por catálogo, é dicir, por tipoloxía de centro. O centro ten este curso 450 prazas, para 429 alumnos matriculados. É dicir, cos mesmos recursos aínda podería dar servizo a 21 alumnos máis», reiteran desde la Administración educativa.