Por un 2026 que los afiance en Primera RFEF

Nieves D. Amil
nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

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Antonio Montoro y Yelko Pino brindan en la sede del Pontevedra por el nuevo año
Antonio Montoro y Yelko Pino brindan en la sede del Pontevedra por el nuevo año ADRIÁN BAÚLDE

El Pontevedra come las uvas en «play off» tras un año con el único objetivo de la salvación

01 ene 2026 . Actualizado a las 18:20 h.

El Pontevedra del 2026 quiere seguir soñando con un año como el que deja atrás. Arrancó la temporada con el objetivo de la permanencia y se come las uvas en los puestos de play off. Seguir en esa zona de privilegio es una utopía que por momentos toma tintes de realidad. No es para menos. Son quintos. Con un equipo casi renovado por completo, Rubén Domínguez arrancó la temporada con la salvación como una obligación. 45 es el número que ha repetido como un mantra desde que arrancó la fiesta de Primera Federación. Son los puntos que hacen falta para garantizar la salvación. Cierra el año con 27 puntos y una capacidad innata de ilusionar. Uno de los capitanes del Pontevedra y hombre clave en la plantilla, Yelko Pino, y el central Antonio Montoro han brindado por el nuevo año y por una primera vuelta a punto de agotarse a la que apenas le ponen un pero. «Desde el primer día entendimos muy bien lo que requería la categoría y lo que necesitábamos nosotros para poder sacar resultados. Ha sido un aprendizaje continuo que con el paso de las jornadas nos íbamos dando cuenta de que no éramos inferiores a nadie, de que si éramos un grupo unido, podemos ganarle a cualquiera», asegura Yelko. Creer en ellos mismos ha sido la clave de este primer tramo de la liga.

Pese a un final de año marcado por las lesiones y empañado también por la desobediencia de Selma que ha acabado apartándolo del equipo, el Pontevedra ha sido capaz de reponerse y hacer frente a una categoría que estrenaban tras ascender de la mano de Yago Iglesias. Su anterior etapa en Primera Federación fue un borrón en un equipo en crecimiento. «La principal diferencia con respecto a aquel año es que tenemos las cosas mucho más claras, vamos todos a una y entendemos la dificultad de la categoría sin sentirnos inferiores a nadie», apunta el capitán.

La salida del técnico que los ascendió trajo a otro gallego al banquillo. Un perfil muy distinto al del barbanzano, pero que supo exprimir al máximo a una plantilla que apenas conservó media docena de jugadores del equipo anterior. «Ha habido un montón de futbolistas que llegamos nuevos, pero los que ya llevan varios años nos han sabido inculcar lo que es el club y lo que les gusta de él. Así que todos lo tenemos muy claro y han hecho muy fácil la adaptación», señala Antonio Montoro a las puertas del 2026. A nivel personal no pide más que seguir en el nuevo año como despide el 2025, con el grupo como baluarte para aspirar a todo.

Veteranía y juventud

Esa unión entre los veteranos de la plantilla como Yelko, Edu Sousa o Álex González con la savia nueva ha dado un Pontevedra que invita a soñar. «Estaba la duda de qué iba a pasar en esta categoría después de un año tan nuevo y con una plantilla y míster renovado, pero aquí estamos», apunta Yelko, mientras Montoro puntualiza: «Soñar es gratis, creo que se están haciendo las cosas muy bien, ¿por qué no aspirar a algo más?». Ambos conocen la dureza de a competición, pero echan la vista a atrás para poner como ejemplo lo que le costó al Dépor salir de Primera Federación. Por eso Yelko es más conservador. «No es momento de cambiar los objetivos. Sabemos en qué posición estamos, lo puntos que tenemos y las sensaciones del equipo, pero lo primero es la salvación», recalca el capitán.

En esta primera vuelta, a la que todavía le quedan siete partidos para finalizar, han comprobado la dureza de sus competidores. Creer en sí mismos le abrió puertas, pero no pierden la perspectiva de lo que es importante en este 2026. «Estamos decididos a acercarnos cuanto antes a esos 45 puntos y por supuesto, a partir de ahí, dar lo máximo por el club con una ambición tremenda», añade Yelko Pino, que tras cinco años en el Pontevedra, analiza con perspectiva la evolución de un club que sueña, por encima de todo, con llegar en algún momento al fútbol profesional.

Es una carrera dura, pero está claro que la esperanza en Pasarón se viste de color granate. Inauguran el año el próximo sábado con un derbi de los que llenan Pasarón. Tras brindar por el 2026 quieren dar la campanada contra el Racing de Ferrol.

«Equipo y ciudad tiene que unirse si queremos llegar al fútbol profesional»

En el brindis de Yelko Pino y de Antonio Montoro no faltaba un deseo conjunto para hacer más grande el Pontevedra. Ver Pasarón lleno cada domingo es lo que quieren los jugadores para este 2026. Hablan en su nombre y en el de todo el equipo cuando piensan que «si queremos llegar al fútbol profesional a medio o largo plazo tenemos que unirnos cada día más, tiene que venir la máxima gente posible e ir aumentando año a año».

Cada fin de semana acuden a Pasarón alrededor de tres mil espectadores, pero en las grandes noches de Copa del Rey o de fases de ascenso, la ciudad no defrauda y llena el estadio. Par Yelko es importante la masa social en una «categoría tremendamente complicada». Vuelve a hacer referencia al Deportivo como ejemplo de una gran masa social que tira del carro para volver a Primera División. Montoro, que llegó este año procedente del Hércules, cree que cada uno juega un papel clave. «Por nuestro lado, cada jugador, el cuerpo técnico y cada trabajador del club vamos a dar lo máximo para que los resultados sigan saliendo. Nos encantaría ver Pasarón lleno», comenta el central.

Yelko, veterano ya en las alegrías y las penas de este Pontevedra, pide al nuevo año esa comunión de las grandes citas. Montoro se une a ese brindis para despedir un buen 2025: «La unión es la fuerza que necesitamos para llegar al fútbol profesional».