Simula el envenenamiento de sus perros después de que uno se muriese y otro acabase grave por un golpe de calor en Pontevedra
PONTEVEDRA CIUDAD
Los hechos ocurrieron el pasado junio en Mourente, pero fue este viernes cuando se trasladaron las diligencias al Juzgado de Instrucción por un delito de maltrato animal
29 dic 2025 . Actualizado a las 19:11 h.Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Pontevedra han remitido al Juzgado de Instrucción de Guardia las diligencias de una investigación iniciada el pasado mes de junio en la parroquia de Mourente. Lo que comenzó como una denuncia por un presunto envenenamiento de tres perros ha terminado revelando un posible caso de maltrato animal, tras confirmarse que los canes sufrieron un golpe de calor. Según relatan desde el instituto armado, la escena que se encontraron los agentes al llegar a la zona fue desconcertante. Había un perro muerto y otro con síntomas como espasmos, convulsiones y vómitos y un tercero con apariencia ilesa.
Los hechos se desencadenaron el 9 de junio, el mismo día en que el propietario se había comprometido a entregar a sus tres animales a la protectora Os Palleiros por no poder atenderlos. A pesar de que el dueño y su pareja aseguraban que los animales habían sido envenenados, los agentes detectaron rápidamente incoherencias en el relato. El cadáver no presentaba los signos típicos de intoxicación, como es la «risa sardónica» o espuma en la boca y tanto el perro fallecido como el superviviente estaban empapados en agua. Además, el contenedor metálico que servía de refugio para los animales acababa de ser fregado a fondo.
La veterinaria, que acompañaba a la Guardia Civil y al personal de la protectora, al ver el estado del perro herido decidió tratarlo, mientras los agentes realizaban la inspección a la finca. Recogieron evidencias, como el vómito de los canes para enviarlos, junto al cadáver del animal fallecido, al Hospital Veterinario Universitario Rof Codina en Lugo, donde se le realizaría la necropsia y se analizarían las pruebas toxicológicas. Para esclarecer los hechos, la Guardia Civil desplegó al Grupo Cinológico con un perro especialista en detección de venenos. Tras rastrear la zona y el recinto, el resultado fue negativo. Al igual que el la analítica remitida al centro hospitalario. No se detectó ningún tipo de tóxico en los restos de los animales.
La investigación concluye que la causa de la muerte fue un golpe de calor. Aquella jornada, las temperaturas en Pontevedra superaron los 30 grados, convirtiendo el contenedor metálico donde se encontraban los perros en un espacio de riesgo. Según el informe veterinario, la diferencia de estado entre los tres animales se debió a la capacidad individual de termorregulación de cada perro.
El propietario de los canes y la cuidadora están acusados ahora de un delito de maltrato animal. Los dos perros supervivientes están desde entonces en Os Palleiros a la espera de encontrar una nueva familia.