Pontevedra retoma contactos para hacerse con la parcela de Malvar
PONTEVEDRA CIUDAD
En el año 2015 ya hubo una opción de compra sobre la parte privada de los terrenos
21 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Diez años después de ponerlo por primera vez sobre la mesa, el Concello de Pontevedra vuelve a trabajar en la opción de recuperar para uso público la antigua finca de Construcciones Malvar, una amplia propiedad de cerca de 14.300 metros cuadrados de superficie en el barrio de Mollavao. El objetivo prioritario era, y sigue siendo, convertir este espacio en un nuevo parque con salida a Rosalía de Castro y a la avenida de Marín. Ahora se añade el interés municipal por utilizar la parte de la parcela más próxima a la ría para habilitar una zona de estacionamiento disuasorio.
Fuentes municipales confirmaron esta semana que se han retomado contactos para adquirir los 5.223 metros cuadrados que son propiedad de Altamira Asset Management —una inmobiliaria vinculada al Banco Santander—, por los que en hace diez años se había pactado un precio de algo más cien mil euros. Esa cantidad era aproximadamente un tercio del valor catastral de los terrenos (325.000 euros), pero la imposibilidad de destinar la parcela a un fin que no sea uso público impide su salida al mercado privado.
La extensa parcela se completa con más de 9.000 metros cuadrados que son terrenos de Costas que en su día configuraron —mediante una concesión aprobada en 1942, inicialmente para construir viviendas sociales y desde 1949 para «parque de maquinaria y oficinas»— la sede principal de la que fue una de las más importantes firmas constructoras de Pontevedra. Desde el Concello se vienen manteniendo conversaciones con Costas lograr la cesión de esos terrenos y destinar una parte a ampliar el actual aparcamiento disuasorio, la llamada parcela de los circos, que se perderá con el proyecto de construcción de un vial que comunicará Rosalía de Castro con la avenida de Marín.
Los principales escollos que se encontró el Concello en su día para hacerse con la parcela de Malvar estaban vinculados con el deslinde de los terrenos de Costas, con la titularidad de la parte privada —que al parecer que sigue inscrita oficialmente a nombre de otra constructora pontevedresa, también desaparecida, que se hizo con la propiedad tras la salida de Malvar— y con supuestos intereses inmobiliarios que resultaron inviables pues no cabe ningún desarrollo residencial.
Aquella opción de compra caducó y el asunto se fue quedando olvidado, al menos desde el punto de vista público. A finales del 2023 el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores (BNG), aseguraba que la incorporación de la parcela al patrimonio municipal nunca se había descartado por competo, y ahora se confirma de nuevo ese interés.
El plan inicial era crear un gran parque público con áreas deportivas
El Concello de Pontevedra comenzó a plantearse la compra de las antiguas instalaciones de Construcciones Malvar en el año 2015 con una idea clara: destinar esos casi 14.300 metros cuadrados a «espacio público y libre», como refleja el Plan de Urbanismo. Concretamente, se barajaba abrir el barrio de Mollavao al mar creando un parque en el que pudieran tener cabida algunas instalaciones deportivas de bajo impacto.
El Concello retomaría esa idea en caso de hacerse con los 5.223 metros cuadrados que están en manos privadas, y sumar también los 9.000 que son de Costas. De hacerse con la propiedad, antes de acondicionar la zona para uso público habría que afrontar una importante actuación de acondicionamiento, demoliciones y limpieza en general de una parcela que lleva demasiados años abandonada y que, según denuncian los vecinos, se ha convertido en foco de insalubridad.
Las antiguas dependencias de Construcciones Malvar suman unos 1.500 metros cuadrados de edificaciones destinadas en su día a oficinas, talleres y naves. Todo sería demolido. Un informe municipal solicitado cuando surgió la opción de compra de los terrenos solo valoraba como elemento a conservar un hórreo que hay en la parcela.
Los vecinos piden cambiar el sentido en Simón Bolívar con el plan de Mollavao
El barrio de Mollavao va a experimentar un cambio radical en los próximos años. Por un lado, está el proyecto del Concello para reurbanizar la calle Rosalía de Castro y construir el vial que hará de by pass entre esta la avenida de Marín. La obra, esperada desde hace casi una década, está al fin en fase de adjudicación, con seis ofertas presentadas. El gobierno local espera que los trabajos arranquen en primavera.
A este proyecto se suma la solicitud de licencia por parte del Instituto de Vivienda de Defensa para demoler cuatro chalés en Rosalía de Castro. Esta operación, incluida en un convenio del Concello con Defensa, permitirá dotar al barrio de una nueva plaza pública y abrir una conexión peatonal con Manuel del Palacio.
El tercero de los proyectos sería esa reactivación de la opción de Malvar para dotar al barrio de una zona verde así como para cambiar de ubicación el aparcamiento disuasorio que se eliminará con el nuevo vial. Hay que recordar que entre los requisitos de Costas para ceder el terreno para este vial figuraba que el Concello se encargue de ajardinar el resto de la parcela, por lo que la zona de estacionamiento tiene que cambiar de ubicación.
Los vecinos ya tienen conocimiento de todos estos proyectos. El concejal Xaquín Moreda convocó una asamblea abierta el pasado jueves en la que se informó a los asistentes de los planes del Concello para la zona.
Los vecinos valoran muy positivamente la transformación que ahora sí ven cercana tras varios años de lucha. Durante el encuentro con el concejal se plantearon algunas sugerencias para la obra que acometerá el Concello. Una de ellas es que se aproveche la reurbanización de Rosalía de Castro para cambiar el sentido de circulación en la calle Simón Bolívar, cuya reforma también se incluye en el proyecto. Este cambio de sentido permitiría reducir el tráfico en el primer tramo de Rosalía de Castro, ya que los vehículos procedentes de Marín hacia A Ruibal o los propios residentes en Mollavao no tendrían que ir hasta Manuel del Palacio y dar una vuelta considerable.
Otras de las sugerencias vecinales versaron sobre la necesidad de prever más pasos de peatones o que los árboles que se plantarán en el marco de esta reforma integral de Mollavao sean de gran porte, con el fin de tapar en a media de lo posible el impacto visual de la AP-9.