El reto de futuros cocineros en Pontevedra: comprar por 100 euros productos para un menú de cinco personas
PONTEVEDRA CIUDAD
Alumnos de primero de Dirección de Cocina del CIFP Carlos Oroza se enfrentaron en un supermercado al precio real de la materia prima
15 dic 2025 . Actualizado a las 14:48 h.Con puntualidad y batas blancas, no de médicos sino de futuros cocineros, un grupo de alumnos del CIFP Carlos Oroza de Pontevedra tomaron este jueves un supermercado de la ciudad. Divididos en tres grupos, los 23 estudiantes de primero del ciclo superior de Dirección de Cocina tenían por delante un reto. Diseñar un menú con productos con distintivo de calidad diferenciada ajustándose a un presupuesto de 100 euros. El lugar elegido para hacer la compra fue el Gadis de Benito Corbal. Para hacer esa tarea, que llamó la atención de los clientes más madrugadores, tenían por delante un máximo de dos horas. Podían usar la calculadora del móvil para ir sumando el importe de los productos seleccionados y tenían cerca a su profesor Ricardo Fernández Guerra. El docente solo podía asesorarlos ante posibles dudas. Se abren las puertas del supermercado y entran. Antes de meterse en faena, dejan las cosas que no necesitan o estorban en las taquillas. Solo el equipo 1 opta por separarse para comprar. Los otros dos, el 2 y 3, lo hacen todos juntos.
«¿Hoy venís a comprar?», pregunta una empleada al profesor. Que se interesa a su vez si las cajas para llevar la mercancía se cobran. Cada grupo diseñó previamente un menú que está formado por dos aperitivos, un entrante y un plato principal. Alba, Ignacio y Manuel ejercen como portavoces de sus compañeros. Coinciden en que lo más difícil del reto es ajustarse a esos 100 euros, porque quedarse corto o pasarse penaliza. «Tenemos un margen de un euro más o menos», comenta Manuel mientras su grupo, el 3, se dirige a la zona donde están las patatas. Compran medio kilo de una patata gallega pero sin indicación geográfica protegida. «¿Qué estudiáis?», pregunta la dependienta. Al decirle Dirección de Cocina, repregunta. «¿Dónde está Montecelo? Me dicen muchas clientes que se come muy bien ahí». Los chicos asienten y uno le dice que vaya a probar un día. De las patatas pasan a los grelos, optando por llevarse un manojo de grelos de Santiago.
Alba e Ismael, del equipo 1, cuentan que decidieron separar el grupo para repartirse el trabajo. Es una buena fórmula que aplaude su profesor. A ellos le toca comprar el pescado fresco, intentarán que sea xarda, los grelos y las setas de temporada. Relatan su menú. Alba confiesa que ella compra habitualmente y por ello esta parte del reto no tiene dificultad. Ignacio, portavoz del grupo 2, está junto a sus compañeros en la pescadería. Señala que lo complicado es adaptar los envases a las cinco raciones que tienen que hacer con el menú. Cinco raciones envasadas en formato para llevarse a casa donde consten los ingredientes y el valor nutricional. Cuenta también su menú. «En mi casa compran mis padres, pero a mí me gusta experimentar con productos locales», señala Ignacio. En el equipo 3 surge una duda porque el pan de Cea no llega al súper hasta la tarde. El profesor la solventa. Hay pan de Cea en el centro educativo, al igual que algunos productos que han metido en el carro como el aceite. Les recuerda que pueden dejarlos en su sitio y ahorrarse ese dinero para dedicarlo al plato principal.
Con la compra hecha, el jueves por la tarde toca prepararla. El viernes se materializarán las quince raciones (cinco por equipo) de los tres menús para que los cinco profesores los valoren dentro de esta primera fase del reto intermodular. ¿Cuáles son sus propuestas? La del equipo 1 incluye como aperitivos gyoza de mejillón de Galicia, gambón y grelos; y tosta de crema de Cebreiro, anchoa del Cantábrico y castaña de Galicia. El entrante es un canelón de ternera gallega al gratén de Arzúa-Ulloa, San Simón da Costa y reducción de Valdeorras. Como plato principal, San Martiño con parmentier de patata de Galicia, grelos de Galicia y salteado de setas de temporada. Gastaron 99,90 euros.
El equipo 2, que clavó los 100 euros, apuesta por un quiche de panceta de porco celta y grelos de Galicia con Cebreiro, y croquetas de polbo á feira con Azúa Ulloa como aperitivos. Para el entrante se decantan por un risotto marinero de berberechos, mejillón de Galicia y parmesano al albariño Rías Baixas; mientras que de plato principal prepararán un jarrete de ternera gallega al Pedro Ximénez con puré de patata al Arzúa-Ulloa y pimientos del Piquillo de Lodosa.
El menú del equipo 3 lo conforman como aperitivos un taco de millo corvo con ternera gallega y aceite Sierra Mágica y hortalizas, y una tosta de pan de Cea con Arzúa-Ulloa, pulpo y aceite de Sierra Mágica. Para el entrante su elección es una crema de grelos de Galicia con panceta de porco celta, patata de Galicia y aceite de Sierra Mágica; y como plato principal, pasta fresca con mejillón de Galicia, faba de Lourenzá y miel de Galicia. Gastaron 99,95 euros.