Los trabajadores acusan a Ence de engañar a Xunta por no invertir en Pontevedra y la empresa dice que puso 220 millones en diez años
PONTEVEDRA CIUDAD
«Que tengan el valor de cerrar la fábrica, nosotros preferimos condenarla a muerte a ser cómplices de un solo despido», avisa Comisiones Obreras, con mayoría en el comité de empresa
13 nov 2025 . Actualizado a las 18:47 h.El conflicto de Ence en Pontevedra sigue creciendo. La plantilla continúa en huelga tras anunciar la empresa su intención de prescindir de 39 puestos de trabajo en la fábrica de Lorizán y este jueves, Omar Vázquez, que tiene un doble papel, ya que es tanto secretario del comité de empresa como responsable de Comisiones Obreras en Pontevedra, utilizó un tono de total confrontación con la firma. Tanto él como Amelia Pérez, secretaria general del sindicato en Galicia coinciden en considerar que el conflicto de Ence no es estrictamente laboral, ni atañe únicamente a su plantilla, sino que tiene un componente sociopolítico. ¿Por qué? Indican que el Gobierno de Alfonso Rueda tiene que mover ficha porque la compañía «enganou» tanto a la Xunta como a los trabajadores, porque ligó su continuidad en Pontevedra a inversiones que no hizo y que, por tanto, se trata de una traición y toca «pedirlles contas». Ence respondió a estas acusaciones poniendo en valor el dinero invertido en Pontevedra , que cifra en 220 millones en los últimos diez años, de los que 75 fueron en el último lustro.
Habló primero Amelia Pérez, que empezó diciendo que, efectivamente, el conflicto de Ence va más allá de lo laboral. Dijo que tanto el sindicato como los trabajadores de la fábrica de Pontevedra lucharon durante años con uñas y dientes por la permanencia de la fábrica en Pontevedra. Y que la dirección de la firma se comprometió una y otra vez a que cuando tuviese garantizada esa continuidad, como ahora, invertiría en Galicia. «Pero desa promesa xa non hai nada, xogaron cos traballadores, utilizáronos para o seu interese. E agora está nun conflicto non só con eles, senón tamén cos transportistas, que acaban de estar en folga. Din que ten que invertir na eficiencia de empresa, pero iso pode abordalo dentro do convenio laboral, sen necesidade dun ERE». Luego, aludió al hecho de que no es lo mismo que Ence plantee amortizaciones de puestos de trabajo en Pontevedra que en Asturias, donde los obreros de la fábrica sí aceptaron sentarse a negociar estas salidas: «Non son o mesmo os traballadores de alí que os de aquí polo histórico de Pontevedra. Aquí enganáronnos, eles saíron a loitar pola empresa e agora chegan con isto. Non os están tratando como se merecen polo compromiso e polo traballo que fixeron. É momento de que a empresa intente rebobinar».
Tomó luego la palabra Omar Vázquez, que fue mucho más allá. Dijo que en las tres jornadas de huelga que ya tuvieron lugar los operarios sufrieron todo tipo de tropelías por parte de la empresa y hasta de la subdelegación de Gobierno, a la que acusaron de mandar medios policiales a la fábrica «como si los trabajadores fuesen terroristas». Señaló que la empresa intentó «declarar la huelga como ilegal» y que está difundiendo fotos de algunos de sus operarios para «señalarlos». Dijo una y otra vez que la empresa no ha invertido nada de lo prometido y le lanzó la pelota a la Xunta: «Escupieron en su compromiso por el empleo, la Xunta tiene que pedirles cuentas».
Vázquez señaló también que Ence está haciendo gala «de su malísima fe» parando la empresa más allá de las jornadas de huelga. De hecho, señaló que la compañía lleva seis días sin funcionar, y que varios de ellos fueron por paro patronal. ¿Le influye eso a la plantilla? «Claro que sí, porque una parte importante del salario de los obreros de la fábrica va ligada a la productividad, a las toneladas que salgan. Si se para, esa productividad no existe», indicó. Señaló que la pastera utiliza esta estrategia para presionarlos. Pero que está consiguiendo el efecto contrario: «Estamos más fuertes y más unidos que nunca, vamos a la guerra total. Preferimos condenar a muerte a Ence antes de ser cómplices de un solo despido».
Indicó también que la convocatoria de la presente huelga solo el primer paso de los muchos que pretenden dar. Y le lanzó un órdago a la grande a la compañía: «Aquí somos 280 trabajadores. Y nosotros no vamos a renunciar ni a un solo puesto de trabajo, si tiene valor que cierren y asuman el coste de desmantelar la compañía porque, total, la fábrica se va a caer sola. Esto va a ser una guerra sin cuartel hasta las últimas consecuencias». Señaló también que en principio habían convocado doce jornadas de huelga pero que las reconfiguraron ya que el prevén que el conflicto sea largo. Señaló que el paro se ampliará, como mínimo, a diciembre también. Y que serán más días de paro.
Ence dice que si amortiza puestos es porque se compromete a hacer inversiones para automatizar tareas
La firma Ence también se pronunció sobre lo que está pasando en su fábrica de Pontevedra. Primero, recordó que que suma ya cuatro trimestres consecutivos de pérdidas. Y que eso fue lo que le llevó a poner en marcha un plan de eficiencia y competitividad, desde el 2025 al 2027, que se apoya en dos pilares: «Por un lado, la adopción de soluciones de inteligencia artificial y de reingeniería y automatización de procesos y, por otro, la racionalización de sus procesos operativos». La compañía señala que para poder sacar adelante tiene que hacer una reducción ordenada de su estructura de personal, lo que se traduce en un proceso de despido colectivo que se implementaría hasta el 2027. ¿Cómo justifica la amortización de esos puestos de trabajo, que cifró en 39 en el caso de Pontevedra? Dijo que la adopción de esa medida exige «llevar a cabo inversiones previas que permitan automatizar tareas o mejorar los procesos actuales». Y dice que algunas de esas acciones imprescindibles ya se han realizado a lo largo del 2025.
Ence asegura que invirtió cerca de 220 millones en su fábrica de Pontevedra entre 2015 y 2025, de los que 75 millones fueron en el úlitmo lustro (del 2021 al 2025). Señala también que más del 40 % de esa inversión estuvo focalizada en mejorar la eficiencia de las instalaciones, en el área de la sostenibilidad, «con actuaciones medioambientales vinculadas con seguridad». La compañía precisó también que solo en el 2025 gastó 17 millones de euros en Pontevedra para mejorar las instalaciones y la eficiencia de su complejo industrial.
Asimismo, Ence señala que, paralelamente a todo este proceso, tiene en marcha otro plan, llamado Pontevedra Avanza, que contempla una inversión de 120 millones para acometer actuaciones de mejora, según se detalla en el marco estratégico de la compañía que va desde el 2024 al 2028.