El técnico de la Ponferradina, Fernando Estévez, reconoce que su equipo no estuvo al mismo nivel que en la primera jornada
06 sep 2025 . Actualizado a las 23:51 h.La victoria del Pontevedra en Ponferrada sorprendió a la afición, pero no a Rubén Domínguez, que confiaba en que el equipo pudiese plantar cara al líder. «Vimos a un Pontevedra completo, tenemos cuatro puntos, nos faltan 41 para estabilizar al club en esta categoría, que es lo mínimo que le corresponde a esta ciudad y a este club, es nuestro segundo año. Necesitamos 33 puntos para superar lo que hicieron los anteriores en Primera Federación», explicó el técnico tras el encuentro. En su análisis reconoce que el partido fue por rachas, con un arranque en el que dominaron los locales y «no dábamos hecho cuatro pases juntos». Pero desde ahí hasta casi el descanso «jugamos a lo que quisimos. En el cuarenta volvimos a perder un poco ese norte hasta el descanso y la segunda parte fue muy buena, e incluso pudimos hacer el 0-2».
Ante las felicitaciones al portero, Rubén Domínguez aseguró que ese es el Marqueta que conoce. «Llevamos cinco temporadas juntos. Ascendimos dos veces y este año vuelve a ser mi Marqueta, el que da sobriedad al equipo», recalcó el míster, que alabó el trabajo del guardameta y el de su compañero Edu Sousa, que «durante la semana aprieta y es un capitán espectacular».
El entrenador de la Ponferradina, Fernando Estévez, no vio bien a los suyos en El Toralín. «Tuvimos un arranque fuerte monopolizando el ataque del equipo, pero luego estuvimos espesos en la circulación del balón y no encontramos el ritmo de juego. El final fue un querer y no poder, con desacierto, falta de finura y precisión», concluyó el míster.