Carmen, la última dorna de Ons que aún surca el mar con Cesáreo al timón

Marcos Gago Otero
marcos gago BUEU / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Anxo Cavada, Antón Davila y Cesáreo Pérez Patiño a bordo de Carmen, mientras grababan el documental A última dorna de Ons
Anxo Cavada, Antón Davila y Cesáreo Pérez Patiño a bordo de Carmen, mientras grababan el documental A última dorna de Ons ANXO CABADA

Un documental recoge el testimonio de «unha civilización que se extingue»

22 ene 2024 . Actualizado a las 19:33 h.

Un fotógrafo «enfeitizado por Ons», Anxo Cabada, y un músico, Antón Davila, «que desde a súa casa ve a illa» son los autores de A última dorna, un documental que narra la vida de Cesáreo Pérez Patiño y de su dorna, Carmen, con la que sale todos los días al mar cuando está en la isla. Es el último testimonio de una flota artesanal que llegó a contar en Ons con al menos una embarcación por familia. Cabada también resalta la colaboración de Tino Pardellas, a quien definió como «un estudoso» de las tradiciones y de la cultura de este enclave buenense.

Hubo un tiempo, no tan lejano, cuando la playa al lado del embarcadero de la isla estaba literalmente cubierta de dornas. Hubo también una época en que los vecinos no solo sabían como usarlas, sino que surcaban con ellas las aguas de la ría de Pontevedra para coger el pulpo, uno de sus productos estrella. Todo eso se quedó atrás, en el siglo XX, con el desarrollo tecnológico y la prosperidad económica que trajo el turismo y el avance de la sociedad española en general. La dorna fue volviéndose obsoleta hasta que en el 2024 solo queda una, Carmen. Y un único tripulante, Cesáreo.

El documental de Cabada y Davila es el canto del cisne de esta tradición marinera. Cesáreo le contó a estos investigadores cómo llegaron estos barcos a la isla. Sus primeros vecinos, allá por el siglo XIX, eran básicamente agricultores procedentes de los concellos del entorno. Fue con el paso del tiempo cuando la evidente riqueza de la ría les impulsó a lanzarse al mar. «As dornas, como nos dixo Cesáreo, viñeron polos carpinteiros de ribeira que había sobre todo na zona de Barbanza. Alí foron aprendendo as técnicas e en Ons as reparaban, pero onde as facían orixinariamente era en Aguiño ou por alí», explica Cabada.

En una reciente publicación dirigida a un público estudiantil, Tino Pardellas, ahonda en esta cuestión. Sostiene, a raíz de lo que le contó Julia Otero hace años, que los marineros de Aguiño y Ribeira descansaban de sus faenas en Ons y que con el paso del tiempo empezaron a embarcar a isleños para que les acompañasen en la captura del pulpo alrededor de esta isla. Así los vecinos de Ons se hicieron marineros y la dorna se convirtió en su símbolo.

Cabada cita también a Staffan Mörling, un investigador sueco y profesor de la Escuela Naval que en el siglo XX encontró literalmente el amor de su vida en Ons, al casarse con una vecina. Mörling defendió la idea de que la dorna era una adaptación gallega de las embarcaciones vikingas antiguas y se quedó fascinado al ver sobre las playas de Ons un número tan elevado de estas embarcaciones cuando llegó por primera vez de visita a sus arenales. «Mörling dicía que na dorna escondíase a identidade galega», subraya Cabada. Así que la dorna «representa a última épica de una civilización que se extingue», subraya uno de los autores de A última dorna.

Para la elaboración del documental, tanto Cabada como Davila destacan la plena colaboración que les brindó Cesáreo. No solo los dejó grabarle y les respondió todas las preguntas que quisieron, sino que también lo acompañaron a bordo de Carmen en sus periplos frente a Ons.

«O modo de vida illán»

«Cesáreo é un personaxe que representa todo o que foi a técnica da pesca. El xa de cativo durmía na dorna mentres o seu pai ía pescar e mantívose pegado á dorna durante eses máis de oitenta anos. Representa o modo de vida da illa e acompañado pola súa sabedoría e bo facer», sostiene.

Este documentalista incide en las cualidades pesqueras del isleño más famoso de Ons en tiempos recientes: «O que nos sorprendeu máis é a habilidade que ten Cesáreo sobre o dominio do medio». Precisa: «Cando íamos con el e nós non viamos nada, el xa vía onde estaban os polbos. Garda unha sabedoría de tempo». Para los promotores de este documental, la sociedad insular fue «un nicho cultural» en Galicia y que merece ser registrada antes de que desaparezca para siempre.

La grabación se hizo en primavera y el verano, combinando la fotografía de Cabada con la música de Davila. «Quedamos moi satisfeitos co traballo porque tamén é de colaboración de todos os veciños da illa e estamos moi contentos co resultado», subraya el primero de los dos. Para este trabajo, se contó con una subvención del Parque Nacional Illas Atlánticas, dependiente de la Consellería de Medio Ambiente.

A última dorna está en fase de estreno y se van a intentar hacer proyecciones en Pontevedra y Vigo, demás de una permanente en el centro de interpretación de la propia isla.