Colas para conseguir una de las 1.200 entradas para el España-Italia: «Soy mayor y seguramente será la única vez en mi vida que pueda verlas»

PONTEVEDRA CIUDAD

Ramón Leiro

Las taquillas se abren a las cuatro de la tarde, pero desde las ocho hay gente esperando a las puertas de la delegación de la FGF en Pontevedra

01 dic 2023 . Actualizado a las 09:39 h.

El termómetro marca 9 grados en esta mañana lluviosa de jueves en Pontevedra. A las puertas de la delegación de la Federación Galega de Fútbol en Pontevedra hay ya una decena de personas esperando a que a las cuatro de la tarde se abra la venta de entradas. Todavía son la diez de la mañana, pero después de la locura en la venta del pasado jueves que dejó sin  opciones a la mayoría de los que lo intentaron, la Federación liberó 1.200 entradas para comprar únicamente de forma presencial. Alfonso Alonso, que lleva en la cola desde las nueve de la mañana, lo agradece, pese a la mezcla de cabreo e indignación que todavía tiene. «Soy mayor y no piensan en nosotros cuando las venden por internet. Es un atropello y seguramente será la única vez en mi vida que pueda verlas», reconoce con mucha emoción. La mañana se le está haciendo dura en la puerta de la FGF. Con mejor humor está la primera de la cola. Alicia García espera poder entrar y hacerse con las entradas para acudir al partido con sus sobrinos. «Soy viuda, no tengo hijos y quiero venir con ellos, quería cuatro, pero creo que solo puedo coger dos», señala. Ella fue la más madrugadora. A las ocho de la mañana estaba junto al estadio de Pasarón, donde los preparativos copan los alrededores. Confía en que logrará su objetivo y pide optimismo al resto de compañeros de espera.

No está tan seguro Alfonso, que después de ver cómo el otro día se quedaba sin opciones al tener que hacerse a través de la web, hoy no quiere cantar victoria hasta que tengan sus entradas en la mano. Es de los primeros y hay 1.200 billetes, pero es cauteloso. Todavía le quedan por delante muchas horas de espera y de frío. Unos puestos antes que él están Noelia Otero y Nazaret Tesouro. Vienen juntas y son de las miles de personas que hace una semana se quedaron sin opciones al agotarse la venta en menos de un cuarto de hora. «Cuando vino la selección masculina en el 2012 se vendieron en la taquilla de Pasarón y no hubo ningún problema», apunta un joven, que quería ir al partido con su mujer y su hija, pero tan solo podrá comprar un par de entradas. Mientras los más madrugadores cuentan su experiencia para poder asistir al España-Italia, van llegando más personas a la cola que se armó desde primera hora en las puertas de la delegación de la FGF.

Las 1.200 entradas que salen ahora a la venta fueron liberadas, según explica la RFEF, por Italia y por algunos patrocinadores. La realidad es que hace una semana, cuando los aficionados esperaban que saliesen a la venta las 12.000 entradas del aforo de Pasarón, no fue así. Se agotaron en cuestión de minutos y la indignación se apoderó de las redes sociales. La Federación Galega de Fútbol salió al paso la noche del pasado jueves, día en que salían a la venta, para explicar qué había ocurrido. Cerca de 6.000 billetes fueron para la venta anticipada a los clubes de fútbol femenino de toda Galicia. Se retiraban por indicación de la UEFA los asientos de la primera fila por falta de visibilidad y se cubrían los fondos. Al no tener butaca no está permitida su venta. La cifra ya se reducía hasta las cerca de cuatro mil entradas, de las que la mitad eran para patrocinadores. Finalmente, los aficionados solo tenían cerca de dos mil entradas disponibles. Esas se agotaron en minutos, pero a última hora de ayer se liberaron 1.200 más que a las cuatro de la tarde se pondrán a la venta. Las colas de aficionados sigue creciendo en las inmediaciones de Pasarón.