Viajar a A Coruña, Pontevedra y Vigo sin salir del área de Santiago

Olimpio Pelayo Arca Camba
o. p. arca SANTIAGO / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

XOAN A. SOLER

La toponimia de distintos municipios de la zona de influencia de Compostela incluye los nombres de esas ciudades

26 nov 2023 . Actualizado a las 05:05 h.

La dispersión poblacional de Galicia dispara el número de lugares distribuidos a lo largo de su geografía, lo que enriquece la toponimia de la comunidad. Pero al tiempo propicia que muchos de los nombres que identifican a esas pequeñas poblaciones se repitan más de lo esperado. Hace años, cuando para viajar se tiraba de mapa, y en ese último tramo para llegar al lugar más recóndito, se bajaba la ventanilla y se preguntaba a algún vecino de la zona, existía menor riesgo de confusión. Pero en estos tiempos en que se abusa de navegador, conviene fijarse mucho.

Porque es posible desplazarse hasta A Coruña, Vigo y Pontevedra sin moverse del área de Santiago. En el primer caso, basta con dirigirse a Val do Dubra, y en la parroquia de Buxán, llegar hasta A Coruña. Para ir a Pontevedra, se puede enfilar la AP-9 para llegar a la ciudad del Lérez, o bien ir hacia Negreira, y en la parroquia de Liñaio, buscar esa otra Pontevedra de interior. Para Vigo, incluso hay dos opciones sin ría: en Santa María de Dodro y en la parroquia padronesa de Cruces.

Y si el destino es Samil, cuidado: además de la conocida playa viguesa, dos lugares del área de Santiago ostentan ese topónimo: en las parroquias de Oín (Rois) y en Vilamor (Toques). También existen varios ejemplos de A Toxa, sin ser isla y sin agua de mar: en Bazar (Santa Comba) y en San Fiz (Touro). De Vilanova, aunque no de Arousa, existen topónimos en Os Ánxeles (Brión), Oroso, Beigondo (Santiso) y por partida doble sin salir de Teo, en Oza y Recesende. De O Vilar, sin el arenal de mar abierto de Ribeira, son muchos más los ejemplos del área metropolitana santiaguesa.

La toponimia de la zona recoge también referencias a la capital gallega, que están a unos kilómetros. Si algún peregrino recorre el Camino Francés y no puede más a su paso por Melide, siempre puede dirigir sus pasos a Abeancos y proclamar que ha llegado a Compostela; a costa, eso sí, de que nadie le entregue la ídem.

Por su parte, la parroquia de Bama, en Touro, tiene una toponimia bien compostelana: allí están los lugares de Sar y Belvís; y A Choupana está en Fontecada, en Santa Comba. Y el municipio de Trazo, tal parecería situado en Valdeorras: en Vilouchada está O Barco, y en Castelo, A Rúa. Un topónimo también presente en Iria Flavia (Padrón) y en Arca (O Pino).

Otros destinos para los que se pueden hacer muchos kilómetros, o solo unos pocos si se elige alternativa local son Chantada, en San Cibrán en A Baña, y Cotobade, en el mismo municipio pero en Ordoeste. En Brión se puede visitar Xinzo (Bastavales), y en Añá (Frades) y Calvos (Touro) está Carballiño, aunque sin artículo, al igual que Cebreiro, parroquia situada en O Pino.

El propio municipio de Santiago alberga Benavente, en la parroquia de Barciela, y Frades en la de Enfesta. También se puede llegar a Ordes por la N-550, o acercándose a Toques; y a Oleiros, enfilando Cabaleiros, en Tordoia; en Brión está Ons, sin ser isla, y en Ames, en San Tomé, el lugar de Padrón.

Otros topónimos se repiten en muchas más ocasiones: A Igrexa, por docenas, y también Pedrouzos y Ventosa, que tal vez explique la proliferación de proyectos eólicos en la zona. En Galicia, otro de los más repetidos es Couso: tanto, que en Marzoa (Oroso) tienen un Recouso.

Son algunos ejemplos para mirar dos veces el GPS antes de emprender ruta, que no solo se llevan disgustos los camiones atrapados en aldeas. Aunque en todo caso, nunca será tanta la diferencia en kilómetros como la que afrontó el neoyorquino que el pasado febrero viajó hasta Sidney: él quería visitar Australia, pero se quedó a 14.000 kilómetros, porque acabó en Sidney, en el estado de Montana. Aquí, del Vigo de Xabier Castro al de Abel Caballero hay un trecho asumible.