Las aulas móviles del IES Valle Inclán, en Pontevedra, cumplen un mes de docencia con flecos pendientes

Cristina Barral Diéguez
cristina barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

La mayoría de las aulas móviles del IES Valle Inclán mantienen las persianas de las ventanas bajadas para que no se vea el interior desde el paseo de Montero Ríos
La mayoría de las aulas móviles del IES Valle Inclán mantienen las persianas de las ventanas bajadas para que no se vea el interior desde el paseo de Montero Ríos CAPOTILLO

La dirección del instituto dice que pese a las lluvias las clases funcionan con normalidad, pero reclama la instalación del cierre, vinilos en las ventanas y un timbre

10 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

En unos días, el próximo 16 de noviembre, se cumplirá un mes desde que más de doscientos alumnos de bachillerato del IES Valle Inclán de Pontevedra empezaron a dar clase en unas aulas móviles situadas en el exterior del centro educativo. Se trata de una medida que adoptó la consellería para poder acometer la obra de rehabilitación de este histórico instituto de la ciudad, que se inició en verano. Desde aquella jornada inaugural de las aulas auxiliares casi no ha parado de llover. Toda una prueba de fuego para estos módulos. Desde el equipo directivo apuntan que, a pesar de todo, las clases funcionan con normalidad, aunque recuerdan que todavía quedan pendientes de materializar unas mejoras que se había comprometido a estudiar la Administración educativa a través del jefe territorial, César Pérez.

Básicamente, se trataba de instalar unos vinilos en las ventanas para evitar que desde el paseo de Montero Ríos se pueda ver lo que ocurre dentro de las aulas, además de colocar un timbre y unos felpudos. En su momento, mucho antes del inicio de los trabajos de rehabilitación, tanto el equipo directivo como la ANPA habían solicitado a la consellería un cierre perimetral que impida ver desde el exterior lo que pasa dentro de las aulas. Se trata de preservar la intimidad de alumnos y de profesores y de que ningún elemento altere la docencia ni distraiga a los estudiantes de primero y segundo de bachillerato.

El director del IES Valle Inclán, Daniel Mejuto, confía en que esos flecos pendientes no se alarguen demasiado. «A pesar de que as clases funcionan con normalidade, aínda faltan por incluír o peche, o timbre ou os vinilos nas ventás. Esperamos que sexan colocados en próximas datas, tendo en conta, ademais, que realizaremos un simulacro de evacuación nas vindeiras semanas», señaló este jueves el responsable del centro. También comentó que confían en que se convoque en breve una reunión de la comisión de seguimiento de las obras, un foro en el que están representadas todas las partes (Administración, constructora, equipo directivo y ANPA). «A comisión de seguimento das obras é sempre moi útil para avaliar o desenvolvemento da rehabilitación do centro», señaló el docente. Su convocatoria corresponde a la Xefatura Territorial de Educación: «Establecen eles os tempos, cando teñen que informarnos de novidades ou aspectos que debemos coordinar».

Respuesta de la Xunta

A preguntas de La Voz, desde la Consellería de Educación comentaron este jueves que ya se solicitó a la empresa adjudicataria esas mejoras, «que serán colocadas durante a próxima semana». Respecto al foro para el seguimiento de los trabajos, un portavoz indicó que, «tal e como informou o xefe territorial o outro día, está previsto convocar proximamente a comisión de seguimento». Otro fleco pendiente era cubrir los 154 metros cuadrados de la entrada para que los alumnos puedan realizar Educación Física.

La obra de rehabilitación integral del IES Valle Inclán, que incluye las cubiertas y actuaciones de eficiencia energética, es la actuación de mayor envergadura que acomete la Xunta en colegios e institutos de Galicia. Los trabajos, más la instalación de las aulas provisionales, alcanzan los seis millones de euros. La obra tiene un plazo de ejecución de 16 meses, por lo que continuará durante el próximo curso. No obstante, si no hay cambios sobre lo anunciado, las aulas móviles solo estarán en el paseo de Montero Ríos hasta finales de este curso. El compromiso de la Administración autonómica con el Concello de Pontevedra es que esa zona quedará libre para las fiestas de la Peregrina del 2024.

Por el momento y pese al duro otoño las aulas están permitiendo impartir docencia con normalidad. En su momento, desde el equipo directivo no ocultaron que dar clase en esas casetas equipadas con climatización, wifi y pizarras imponía. Lo reconocía el director aquel 16 de octubre, también marcado por la lluvia: «Satisfacción si porque isto dábanos un pouco de medo. Supuxo un traballo de organización e de funcionamento bastante lioso, pero ao final conseguimos dar información ao profesorado e ao alumnado de tal maneira que funcionaron as cousas con certa normalidade».